M. SABUCO
La moción presentada por el PSOE instando a la Generalitat a dotar al hospital de Elche de una unidad de esclerosis múltiple puso en evidencia ayer en el Salón de Plenos ilicitano la cara más fea de la política, el populismo que juega con el dolor y los sentimientos de las personas. El concejal de Sanidad, Carlos Ávila, del PSOE, defendió la necesidad de este servicio de atención con cinco bancos repletos de enfermos y familiares de enfermos de esclerosis múltiple asistentes al pleno. La concejal del PP Manuela Mora señaló que "no podemos votar a favor" por una cuestión de forma. En la moción se instaba a la Generalitat a crear el servicio y el PP consideraba que debe ser el hospital.
Sin embargo, la presión emocional en el pleno hizo que el PP acabara votando a favor de la moción, porque "no queremos malos entendidos", dijo la portavoz popular, Mercedes Alonso, quien insistió en que la moción estaba mal hecha y se debía instar al hospital, anunciando que se presentaría "in voce", una moción que los populares no acabaron presentando.
Lejos de agradar, el cambio de posición del PP en este asunto parece que encrespó más los ánimos y el alcalde anunció un receso de cinco minutos que sirvió para que se elevara la tensión ambiental. Los enfermos rodearon a Alejandro Soler y Mercedes Alonso mientras ambos se acusaban de mentir. "Hay que empezar por el hospital. Lo que ocurre es que el alcalde es el que tiene que gestionar y no lo hace", dijo Alonso. "El hospital lo gestiona la Generalitat. Ya está bien de engañar a la gente. Tenéis a los que habéis tenido siempre de vuestro lado. Los demás, mintiendo", adujo Soler.