Aunque los integrantes del Consejo Social se encuentran en tiempo de descuento -ya han transcurrido cuatro años desde que se constituyera este órgano y por tanto tienen que volver a ser designados sus miembros-, en su última reunión quisieron dejar claro que están con su rector. Aunque no se incluyó en ninguno de los nueve puntos previstos en el orden del día, sí que surgió el debate y la preocupación por los más de 34 millones de euros que debe el Consell. Estas cantidades y las que están pendientes lastran la consolidación de una universidad que ya ha cumplido diez años y todavía no ha podido concluir sus infraestructuras. "La deuda para nosotros es importante. No tener un plan de financiación para las infraestructuras supone una merma en el crecimiento de la UMH", indicaron ayer desde el equipo de gobierno.