M. ALARCÓN
Efectivos del Cuerpo Nacional de Policía detuvieron la pasada semana a tres ciudadanos rumanos en una notaría de Elche cuando intentaban autentificar copias de supuestas nóminas de trabajo, según los datos recabados por el periódico. Los tres sospechosos han pasado a disposición judicial y se ha acordado su ingreso en prisión a la espera de intentar resolver este curioso caso.
La investigación policial se puso en marcha por las sospechas de otro notario al cual acudieron días atrás para realizar una operación similar. Este fedatario comprobó que los trabajadores presentaban unos sueldos realmente elevados lo que, por el aspecto que presentaban y las tareas profesionales a las cuales se dedicaban, le pareció desorbitados. El notario dio aviso a otros compañeros, así como a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, advirtiéndoles de lo ocurrido. Desde ese momento se esperaba el que pudieran volver a actuar.
La detención de los tres sospechosos se realizó por una supuesta falsedad documental y las investigaciones no han concluido ya que aún se desconoce qué pretendían con estas falsificaciones de los originales.
Algunas fuentes apuntaron la posibilidad de que a través de nóminas muy altas pudieran obtener préstamos al consumo o hipotecarios que, de otro modo, les sería imposible obtener.