M. ALARCÓN
El Estado asumirá finalmente los gastos de repatriación del cadáver de Osamuyi Akpitaye, el nigeriano de 23 años que falleció en pleno vuelo cuando era devuelto a su país por encontrarse en situación irregular en nuestro país, según indicó a este periódico el letrado que representa los intereses de la familia, Pedro Víctor de Bernardo. El cadáver se encuentra desde el 9 de junio de 2007, fecha que ocurrieron los hechos, en el Tanatorio de Alicante, concretamente en una de las cámaras frigoríficas pertenecientes al Instituto de Medicina Legal de Alicante pese a que la magistrada que instruye la investigación contra los agentes que lo custodiaban autorizó el enterramiento días después de concluir la autopsia. Según explicó el abogado, el acuerdo ha sido posible tras varias reuniones entre representantes de la Embajada de Nigeria y del Estado español en las cuales han participado tanto los familiares que residen en España como los representantes de una asociación de apoyo.
El asunto está parado desde hace semanas y la magistrada está a a la espera de que el Ministerio del Interior le certifique si el día de los hechos existía o no un protocolo de actuación que determinara cómo tenían que realizarse este tipo de deportaciones. Todas las fuentes consultadas por el periódico han coincidido en que la única norma al respecto se aprobó semanas después de ocurrir los hechos. La magistrada espera a la certificación para cerrar la fase inicial del asunto. El abogado aseguró que existió una imprudencia por parte de los policías.