J. P.
E
n vísperas del traslado del Museo Arqueológico de Elche de su segundo emplazamiento, el popularmente conocido como Museo del Huevo, al Palacio de Altamira, su director, Rafael Ramos, quiso rendir un homenaje público a uno de sus promotores.
Para la ocasión, quiso reunir lo mejor de la colección legada al municipio por el propio Ibarra en vida y por su viuda en la década de los 40 del pasado siglo. Las piezas arqueológicas se encontraban en el museo, la parte impresa en el archivo municipal y el resto de colecciones y de objetos personal en un sótano de la calle Zumalacárregui.
Allí permanecían desde la demolición a mediados en los 60 del museo etnográfico habilitado en la desaparecida Casa de las Palomas, situada donde hoy en día se levanta el templete de música del Parque Municipal.
La exposición de la colección Pedro Ibarra se inauguró el 26 de diciembre de 1980 en la por entonces denominada Aula de Cultura del Hort del Colomer, el sótano situado junto la entrada al parque por la Oficina de Turismo.
Según recogía INFORMACION en su edición de 31 de diciembre de 1980, el visitante podía contemplar algunos de los mejores documentos del archivo como las "Páginas de Oro", que reúne los privilegios de la ciudad; los "Papeles para la historia de la villa y la historia de Elche", "Riego en Elche" o "Crónicas Ilicitanas 1858-1905".
La colección se completaba con una serie de lozas valencianas azules, tarros de farmacia y objetos personales del archivero, como su maquinilla de afeitar, su pipa y sus gafas, recuerda Rafael Ramos, quien se encargó de desarrollar el proyecto.
La exposición tenía que durar dos meses, pero se canceló antes del primero. Se organizó una mesa redonda sobre la figura y el legado de Pedro Ibarra que sólo consiguió reunir a 15 personas, siete de las cuales eran miembros de la corporación municipal de la época y otros tres periodistas.
A la conclusión de la exposición, los materiales volvieron a sus lugares de depósito: los papeles al archivo y los restos arqueológicos al museo. Ramos asumió también para este último la parte de la colección que durante años se guardó en el sótano de la calle Zumalacárregui.
La cerámica se expuso en el vestíbulo del Museo Arqueológico antes su reconversión en el actual Museo Arqueológico y de Historia de Elche (MAHE);. El busto de Pedro Ibarra realizado por Sebastián Canales y que durante años presidió el vestíbulo de la Casa de las Palomas quedó en el taller de restauración. Todo lo demás pasó al almacén. Algunas de las piezas más destacadas se pueden ver ahora en las salas de Historia Contemporánea y del Islam del MAHE.