D. LÓPEZ
Antonio Ruiz Vergara es un ilicitano que dice sentirse "agredido" por una sentencia que no comprende. Antonio se separó de mutuo acuerdo de su mujer, Soledad Cabrera, hace cinco años. Entonces él se quedó con la custodia de un hijo que tenía 16 años y en el convenio regulador anexo se especificó que su mujer debería abonarle 300 euros mensuales en concepto de "alimentos para el hijo menor". Al mismo tiempo, Antonio debía aportar a su mujer otros 300 euros mensuales en concepto de "pensión compensatoria".
Dado que ambas cantidades eran las mismas, en la práctica ni uno ni otro cónyuge realizaron dichos abonos. Pasaron los años y a finales de 2007 Soledad Cabrera le ha reclamado por vía judicial la cantidad de 10.200 euros (más otros 3.000 estimados para intereses, gastos y costas del procedimiento); en concepto de pensión compensatoria adeudada desde febrero de 2005 hasta diciembre de 2007.
Antonio Ruiz, tal y como aseguraba ayer a este periódico, se vio obligado a presentar un recurso contra tal reclamación alegando que no debía ninguna cantidad a su ex mujer y señalando la existencia de un "pacto verbal" entre ambas partes para que ambas pensiones (siendo la misma cantidad); se compensaran. "Ni yo he abonado cantidad alguna a mi mujer en todo este tiempo ni ella tampoco a mí, como era lógico", afirma.
Sin embargo, un reciente auto del Juzgado de Primera Instancia número 6 de Elche (Familia); ha rechazado su recurso, le obliga, por tanto, a abonar la cantidad reclamada, le impone las costas del procedimiento y le advierte de un procedimiento de embargo. Antonio Ruiz dice no entender nada y no ha tenido más remedio que presentar un recurso de apelación ante la Audiencia, reclamando, a su vez, 17.000 euros a su mujer porque él tampoco recibió los 300 euros mensuales.