M. J. MORA
E
l caso de una niña con una extraña enfermedad metabólica «importada» será la comunicación que este año presente el servicio de Pediatría del Hospital General de Elche en el congreso nacional de la Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica. La importancia del trabajo estriba en que el centro ilicitano, al igual que el resto de hospitales del país, está registrando un importante aumento de patologías inexistentes en España o erradicadas como consecuencia de la llegada de personas procedentes de otros países.
«Aproximadamente, el 20% de los niños que llegan al hospital son extranjeros y muchos de ellos presentan patologías que son propias de los ambientes en los que vivían o de los usos y costumbres de sus grupos sociales y etnias, así como de sus condiciones de vida», explica el jefe del servicio de Pediatría del centro ilicitano, Fernando Vargas. En este sentido, el especialista apunta que cada vez es más frecuente encontrar niños con patologías de tipo genético relacionadas con la endogamia de sus progenitores. «Esto plantea un reto importante tanto desde el punto de vista del diagnóstico como del tratamiento de las patologías», indica Fernando Vargas, quien hace mención a pacientes que presentan problemas con el aprovechamiento del calcio o con el metabolismo de los aminoácidos. Estos casos, según el especialista ilicitano, suelen presentarse con mayor frecuencia en personas procedentes de África.
También es un reto importante el diagnóstico y tratamiento de enfermedades de carácter infeccioso como la tuberculosis, con una mínima incidencia entre la población autóctona, o patologías relacionadas con los parásitos que suelen presentarse con relativa asiduidad en personas naturales de América Central y en algún caso de África.
«En este hospital aún no hemos detectado ningún caso de paludismo o de malaria, pero hay que estar muy atentos a la hora de realizar los diagnósticos porque los primeros casos ya están presentándose en otros hospitales del país». Otra de las patologías que suelen padecer los inmigrantes son las alteraciones del tiroides o de tipo hormonal. «En este último caso, es curioso que los centroamericanos suelan tener problemas con la talla por problemas de tipo genético, aunque en raras ocasiones acuden a nuestras consultas porque tienen asimilado que su etnia presenta una estatura más bien baja», manifiesta Vargas, quien remarca que la presencia cada vez mayor de inmigrantes «obliga a pensar en diagnósticos y enfermedades casi del pasado», según señaló el jefe del servicio de Pediatría.