REDACCIÓN
U
na empresa de alquiler de vehículos con sede en el aeropuerto de El Altet ha sido el objetivo de un grupo organizado de ladrones que principalmente ha accedido a un gran número de turismos para apoderarse de los sistemas de airbags.
La finalidad de estos robos, según Canal 9, es utilizar los dispositivos, que permiten un inflado en cuestión de décimas de segundo, para llevar a cabo, tras venderlos en el mercado negro, posteriores actos delictivos como forzar rejas, puertas o cajas fuertes aprovechando la contundencia de su mecanismo de implosión.
Los hechos ocurrieron hace aproximadamente quince días, cuando la empresa afectada denunció ante las fuerzas de seguridad el robo de airbags en el interior de unos 60 vehículos aproximadamente que destina habitualmente a alquiler.
La mercantil dio a conocer que los ladrones actuaron de noche en uno de los recintos de los que la empresa dispone en las inmediaciones del aeropuerto internacional de El Altet, espacio en el que se encuentran decenas de vehículos estacionados al aire libre.
Al parecer, los delincuentes consiguieron acceder a los coches con la principal intención de desmontar los sistemas de airbags de cada uno de ellos, una actuación que se tuvo que prolongar durante varias horas sin que al parecer nadie se diera cuenta.
Fuentes policiales apuntaban ayer no obstante que la utilización de estos dispositivos para forzar cerraduras o verjas no es habitual, ya que el airbag se infla automáticamente precisamente para evitar daños a los sujetos u objetos que van a padecer el golpe del inflado, por lo que podrían dedicarse a la reventa en el mercado negro para otros vehículos.
El airbag está conectado a un generador de gas, y a través de un sensor se puede activar el detonador del inflador que es lo que lleva a que la bolsa, de entre 60 y 120 litros, se infle a la vez que se calienta.
Ya en julio de 2005 fue desarticulada en Benidorm una banda integrada por cuatro personas y que fue autora de más de un centenar de robos de airbags en Murcia y Alicante.