JULIÁN PALOMAR
Parafraseando a la mítica banda británica Supertramp y su conocido "Crisis? What Crisis?" lo del Elche ayer ante el Betis se podría resumir así: ¿Gripe, quién dijo gripe A?. La semana estuvo marcada en el entorno franjiverde por el hecho de que el virus H1N1 se había instalado dentro del vestuario y hasta nueve de sus jugadores estuvieron contagiados. Incluso se llegó a pensar en la suspensión del duelo. Pero, con el paso de los días, la mayoría de los afectados se fueron recuperando y ayer, a las cinco de la tarde, sólo cabía el miedo a que futbolistas como Martí Crespí o Juli, que pasaron unos días muy mal, serían capaces de aguantar el ritmo del partido. De sobra es conocido que la principal arma de este Elche es la lucha y entrega de sus futbolistas y la posible falta de energía en algunos de sus futbolistas podía pasar factura delante de todo un Betis, recién descendido de Primera División.
Pero la fe mueve montañas, y a los pupilos de Bordalás no les hizo falta recurrir al conocido antiviral Tamiflu, el más promocionado para la gripe A, porque este Elche está con una moral y un nivel físico impresionante y no es capaz de frenarlo nadie, ni la citada pandemia, ni mucho menos un Betis que todavía no se ha puesto el traje de la categoría de plata y como no espabile pronto lo va a tener complicado para regresar a la elite. La temporada pasada, el Real Zaragoza aprendió de su derrota en el Martínez Valero y, a partir de ese día, comenzó la escalada, y los de Tapia, deben hacer lo mismo si aspiran a quedar entre los tres primeros de la tabla.
Los verdiblancos tuvieron enfrente a un Elche enrachado al que todo le sale bien y que pone sobre el campo las virtudes que le ha logrado meter en vena un técnico como Bordalás, que desde que ha llegado al equipo ha conseguido 17 de los 21 puntos posibles y ha colocado al equipo a dos del ascenso a Primera con la humildad y el trabajo como bandera.
El Elche comenzó mandando, Santos pudo marcar en el minuto 3, tras un pase de Juli, pero en el 13, Trejo, tras una espectacular jugada personal, adelantó a los suyos, un minuto después de que Teixeira Vitienes se "comiera" un claro derribo de Molina dentro del área.
El gol permitió al Elche plantear el partido a su antojo. La presión en la medular ahogaba una y otra vez el intento verdiblanco por salir con la pelota controlada sobre el área de Caballero y sólo faltó que Wakaso estuviera un poco más fino en el pase para terminar de sentenciar el envite. Incluso, el ghanés tuvo dos claros balones para marcar dentro del área, pero sus disparos no fueron certeros y terminaron fuera. A veces un pase a cinco metros viene bien para liberarse del error en la jugada anterior, pero son males de juventud que deberá ir curando.
De todas formas, defensivamente no se pasaban apuros; Acciari ejercía una vez más de maestro de ceremonias; Trejo, entre líneas, hacía mucho daño a los defensas rivales, mientras que el duelo entre Molina y Carlos García vivía momentos intensos. Y sobre, la solidaridad de los once jugadores ilicitanos hacían trizas los delirios de grandeza del rival. El 1 a 0 del descanso se quedó corto.
Tras el descanso, Molina avisó con un cabezado que se fue arriba por muy poco, pero en dos minutos, 50 y 54, todo quedó visto para sentencia. Molina y Trejo provocaron dos penaltis y con ellos las expulsiones de Carlos García y Nelson. Además, el delantero de Alcoy lanzó ambas penas máximas sin titubear. La primera, se la mandaron repetir, tras haber batido a Goitía por su derecha. Con una tranquilidad pasmosa lanzó el balón al mismo lado e hizo el segundo. Y el tercero, lo cambió y metió el balón a la izquierda del meta rival.
Con 3 a 0 y el Betis con dos hombres menos el partido prácticamente tocó a su fin. El Betis quiso apelar a la épica, pero en las dos ocasiones que llegó al área ilicitana Caballero volvió a demostrar que es el mejor de la categoría. El Elche no cayó en ningún tipo de euforias, ni quiso ir a marcar más goles de forma descontrolada, esto es fútbol y lo demás circo, y supo mover el balón con tranquilidad.
ELCHE 3: Caballero; Ximo Navarro, Samuel, Martí Crespí (Olmo, m. 74), Raúl Fuster; Acciari, Wakaso (Generelo, m. 66); Juli (Jandro, m. 80), Trejo, Santos; y Jorge Molina.
BETIS 0: Goitía; Nelson, Melli, Carlos García, Fernando Vega; Juanma, Sunny (Emaná, m. 46), Arzu (Mehmet Aurelio, m. 80), Rodri, Sergio García y Pavone (Nacho, m. 72).
GOLES: 1-0, m.12: Trejo. 2-0, m.50: Molina, de penalti. 3-0, m.54: Molina, de penalti.
ÁRBITRO: Teixeira Vitienes (Comité cántabro). Amonestó a los locales Ximo Navarro (M. 32) y Santos (42) y a los visitantes Rodri (m. 14), Melli (34), Carlos García (44) y Mehmet Aurelio (88). Expulsó con tarjeta roja directa a Carlos García (m. 48) y por acumulación de amonestaciones a Nelson (m.52).
ESTADIO: Martínez Valero, ante unos 9.632 espectadores.