JULIÁN PALOMAR
La junta general del Elche prevista para mediados del mes de diciembre será la primera con el actual consejero delegado, Juan Carlos Ramírez, como máximo accionista de la entidad. De esta manera, el club ilicitano iniciará una nueva andadura como Sociedad Anónima Deportiva diferente a la vivida hasta ahora, donde ha imperado, desde su conversión, la máxima de que el Elche era de todos los ilicitanos.
Los ex presidentes del Elche de los últimos años tiene opiniones diferentes a la hora de enjuiciar esta nueva situación. El más crítico es José Sánchez Riquelme (1988-1990). El presidente del último ascenso a Primera no duda en afirmar que "en 86 años de existencia el Elche no ha necesitado ningún salvapatrias. A este pueblo le ha costado miles de millones el Elche y ahora viene un señor y se lo queda". Afirma que "en los últimos años se veía venir esta situación y los que han estado hasta ahora dirigiendo al Elche le dieron las llaves del club y él se lo ha quedado". Entiende que el Ayuntamiento no participe en la futura ampliación de capital "porque no va a poner dinero para que lo dirija un forastero".
Diego Quiles (83-87 y 94-2000) confiesa que "a mí me gustaría que el Elche estuviera en mano de los ilicitanos y por ello se ha luchado durante años. Eso es lo ideal, pero también entiendo que si una persona se hace cargo de las deudas nadie puede hacer nada por evitar que se adueñe del club. Resulta extraño, pero es la ley". Entiende la postura del Ayuntamiento: "La situación económica está complicada y supongo que deberán acudir a otros frentes a ayudar. Siempre ha estado con el Elche".
Francisco Borja (2000-2001) afirma que "aunque una persona pueda tener la mayoría absoluta existe también un grupo amplio de personas con acciones que vamos a tener nuestra voz a la hora de valorar cómo está siendo gestionado el club. Si asume la deuda lo lógico es que tenga más acciones que los demás". Justifica la decisión del Ayuntamiento de no acudir a la ampliación de capital afirmando que "con gente que no tiene ni para comer no se puede meter en esa operación".
Andrés Alonso (2001) considera que "nadie quería que el Elche fuera de una persona, pero también es cierto que si lo gestiona bien da lo mismo. Lo importante es que el equipo esté en buenas manos y con los números saneados". Apunta que "me gustaría que el Ayuntamiento apoyara, pero si no lo puede hace comprando acciones es porque la situación económica es crítica".
Amador Poveda (2001-2002) piensa que "el mundo del fútbol ha cambiado y es difícil que un club esté en manos de un grupo de personas como ha sucedido en el Elche. En su día planteé yo lo de alguien de fuera y me dijeron que no. Los mismos que están ahora en el club han cambiado de opinión y lo ven con buenos ojos al buscar al alguien que pague los platos que ellos han roto. El déficit está ahí y si viene uno de fuera que lo asuma no se puede hacer nada. Es una cuestión mercantil. Además, no creo que se lleve el Martínez Valero, ni el equipo a otro sitio. El Ayuntamiento ya ha hecho bastante y aunque seguirá colaborando entiendo el hecho de que no acuda a la ampliación.
Juan Serrano (2002-2003) entiende que "se va a hacer con el Elche lo que nunca se ha querido y todo es responsabilidad de los que han estado dirigiendo al club en los últimos años. Si no podían hacerlo, que no hubieran entrado para luego terminar en manos de alguien de fuera. Esta entidad ha superado mil calamidades y para salvarse algunos lo han entregado a uno de fuera. Se puso en su día una raya a gente como Paco Roig, Lorenzo Sanz o el grupo Bahía, y ahora, sucede esto". Señala que "el alcalde tiene más razón que un santo ya que el Ayuntamiento no puede aportar dinero si no sabe dónde va".
Finalmente, Ramón Sánchez (2003-2006) no duda en asegurar que "la filosofía de este club siempre ha sido clara y entiende que el Elche debe ser de los ilicitanos y así lo hemos entendido muchos. Es que como si la Dama de Elche la compraran fuera. Entiendo que el Ayuntamiento no participe en la ampliación ya que existe gente pasando hambre y así el dinero no puede ir a parar a un equipo de fútbol".