JOSÉ ANTONIO GALVAÑ. ENVIADO ESPECIAL A SORIA
El Elche se tiene que poner rápidamente las pilas si no quiere sufrir el mismo calvario de la temporada pasada para salir del pozo de la clasificación. Se llevan sólamente dos jornadas de Liga, pero las cosas no pintan nada bien para el conjunto ilicitano. Los franjiverde sufrieron un severo correctivo en su visita a Soria, encajaron cuatro goles y podían haber sido alguno más. Y es que en Segunda División no se pueden dar tantas facilidades en defensa, ni bajar la intensidad, porque el rival te "mata".
Apenas habían transcurrido un minuto y medio de juego y el Numancia ya había perforada la portería de Jaime. Samuel despejó un balón donde nunca debe hacerlo un central, a la frontal del área, y Garmendia aprovechó el regalo para marcar el primero.
Claudio dijo el viernes que de revolución nada, pero los único que pretendía era esconder sus armas. El técnico franjiverde introdujo hasta seis cambios con respecto al primer partido de Liga frente al Huesca. Ximo Navarro ocupó el lateral derecho en lugar de Óscar Rubio, Generelo formó el doble pivote junto Acciari, en detrimento de Usero; en la mediapunta, Juli jugó por la banda derecha en puesto del lesionado Saúl y Trejo ocupó el puesto de Jandro. En ataque Molina sustituyo Perera.
Pero todos esos cambios y el planteamiento del preparador franjiverde se vino abajo cuando apenas había transcurrido poco más de un minuto de juego. El Elche intentó reaccionar y parecía que lo podía conseguir.
Los tres mediapuntas empezaron a entrar en juego, pero sólo fue un espejismo de diez minutos. Los ilicitanos fueron un quiero y no puedo ante un Numancia que supo leer perfectamente el encuentro. Dimas y Palacios controlaron a su antojo el centro del campo y Del Pino rompía, una y otra vez, por la banda derecha. La defensa franjiverde no daba sensación de seguridad y en ataque se llegaba con cuenta gotas a la meta de Eduardo.
Cuando la primera parte tocaba a su fin, un nuevo error defensivo significó el segundo gol. Un tremendo zapatazo de Íñigo Velez se estrelló en el larguero y Del Pino le ganó la espalda a la defensa ilicitana que tenía toda la ventaja, pero se durmió y se quedó mirando al jugador del Numancia que, pese a tropezarse, anoto el segundo. Increíble.
Acciari, desbordado
Tras el descanso, Claudio dejó en el vestuario a Acciari, que no termina de coger la forma y corría el riesgo de ser expulsado, ya que tenía una amarilla, y dio entrada a Usero. El central manchego empezó a entrar en juego, al igual que Santos y el Elche aminoró distancias con un tanto de Perera. La sensación era que los ilicitanos podían empatar. Pero nada más lejos de la realidad. Cuando mejor estaban jugando, los franjiverde bajaron de nuevo el pistón y el Numancia, en dos zarpazos, sentenció el choque e incluso pudo marcar algún gol más.
Claudio tiene mucha trabajo por delante porque a los errores del juego se va a añadir los nervios y la presión de un entorno que es muy exigente.
NUMANCIA 4: Eduardo;Flaño, Jaio, Boris, Palacios (Nagore, m. 88); Dimas, Garmendia; Del Pino (Mikel Álvaro, m. 86), Barkero (Mario, m. 67), Nano; e Íñigo Velez.
ELCHE 1: Jaime; Ximo Navarro, Samuel, Tena, Raúl Fuster; Acciari, Generelo; Juli (Javi Lara, m. 61), Trejo (Perera, m. 52), Santos; y Molina.
GOLES: 1-0 m. 1, Garmendia. 2-0 m. 43, Del Pino. 2-1 m. 61, Perera. 3-1 m. 79, Mario. 4-1 m. 84, Garmendia
ÁRBITRO: Amoedo Chas. Mostró tarjetas amarillas a Acciari (m. 11), Palacios (m. 54), Dimas (m. 55), Usero (m. 72), Jaio (m. 74), Íñigo Velez (m. 77) y Raúl Fuster (m. 78)
ESTADIO: Los Pajaritos. Unos 4.500 espectadores.