J. F.
L
a desaceleración económica ya cuenta con los primeros datos constatables sobre sus consecuencias para el bolsillo de los alicantinos. Los depósitos bancarios, que miden el nivel de ahorro de los consumidores, se redujeron un 3,58% en 2007 en la provincia de Alicante, lo que representa una caída tres veces superior a la registrada en el conjunto de España. El dato autonómico también indica una mayor bajada del ahorro en Alicante frente a las cifras de las otras dos provincias valencianas.
Los datos aparecen recogidos en el balance trimestral que publica el Instituto Valenciano de Finanzas. Según este balance, las entidades financieras que operan en Alicante acumulaban 34.765,9 millones de euros hasta el tercer trimestre de 2007. La cifra de ahorro del sector privado descendió en la provincia un 3,58%, mientras que en Castellón lo hizo un 3,42% y en Valencia un 2,17%. En el conjunto de la Comunidad, el ahorro en el sector privado decayó un 2,80%. La bajada del ahorro en toda España fue del 0,64%, según la misma fuente.
Los datos de ahorro entre los clientes de banca son negativos por primera vez en los últimos diez años, lo que constata el inicio en 2007 de un proceso de desaceleración económica que ha afectado más que otros años al consumo privado y a los depósitos bancarios. La fuerte subida del mercado hipotecario y el aumento del gasto son la claves de la menor cifra de depósitos.
Por entidades bancarias, la rebaja en las cifra de ahorro ha sido mayor en las cooperativas de crédito, que sufrieron un descenso del 4,03% en los depósitos de ahorro del sector privado en Alicante, seguidas de los bancos (-3,82%); y las cajas de ahorros (-3,41%);.
Por otra parte, las cuatro cajas rurales de la provincia de Alicante alcanzaron el pasado año un crecimiento global del 18,8 por ciento en su beneficio neto y superaron por vez primera en su historia los 11 millones de euros, según han informado hoy fuentes de la Federación de Cajas Rurales Valencianas.
Estas cuatro entidades financieras, Caja de Crédito de Petrel, Caja Rural Central de Orihuela, Caixa Rural Altea y Caixa Rural de Callosa d'en Sarrià, aumentaron en un 8,5 por ciento su volumen de inversión crediticia en 2007, lo que les ha permitido alcanzar los 1.284 millones de euros.
Alrededor de 200 directivos de las 36 cajas rurales que operan en la Comunidad Valenciana asisten a un encuentro del sector en Altea encuentro, cuyas ponencias se centrarán en el impacto de la crisis financiera internacional en estas entidades crediticias.
Según los resultados facilitados por la citada federación, el beneficio antes de impuestos obtenido en su conjunto por las cuatro cajas rurales de la provincia de Alicante fue de 15 millones de euros en 2007, un 18,6 por ciento más que en 2006.
Otros datos significativos son el pasivo administrado, que asciende a 1.341 millones de euros, un 7,4 por ciento más, y los recursos propios, que superan los 127 millones, lo que supone un incremento del 13 por ciento con respecto a 2006.
Por lo que respecta a las respectivas Obras sociales, las cuatro cajas rurales que operan en la provincia de Alicante destinaron el pasado año un total de 1.782.000 euros, un 20 por ciento más que en el ejercicio económico anterior, ya que en su conjunto destinaron un 15,4 por ciento de su beneficio neto.