S. CARBÓ
L
os agricultores cuentan con un nuevo aliado en su lucha contra la devastadora plaga de la mosca de la fruta (Ceratitis Capitata);. Tras diez años de investigaciones, en las que han participado especialistas de la Universidad Politécnica de Valencia, la empresa Syngenta Agro, que es la propietaria de la patente, acaba de presentar un nuevo sistema para combatir al citado insecto capaz de reducir sus poblaciones "en una proporción de hasta el 80%", según explicó ayer el investigador Vicente Navarro.
Este método, bautizado con el nombre de "Adress", se basa en la esterilización masiva de las moscas mediante un cebo consistente en un gel alimenticio dotado de un principio activo que sirve de comida a estos animales pero cuya ingesta les impide que se reproduzcan en el futuro. El gel en cuestión se introduce en un aparato de plástico que se instala a su vez en los árboles y al que acuden los ejemplares de Ceratitis atraídos por su color y por un feromona.
"Cada mosca -apunta la propia empresa comercializadora- que come el gel se convierte en una trampa móvil transmisora de la esterilidad y esa esterilización da como resultado una ausencia de eclosión de la puesta o un desarrollo no viable de las larvas de la siguiente generación". El nuevo procedimiento ni deja residuos en las frutas ni afecta a la fauna auxiliar por lo que puede catalogarse como un sistema ecológico, una circunstancia que cobra cada vez mayor importancia porque desde la Unión Europea (UE); se aboga por la prohibición de ciertos tratamientos químicos que, además, provocan quejas entre la población cuando, como sucede en la Comunidad Valenciana, se usan avionetas para rociar grandes extensiones de terreno de forma indiscriminada. La Conselleria de Agricultura ha estado apoyando el desarrollo de las investigaciones que han cristalizado en el sistema Adress, que podría servir también de complemento a la campaña de suelta masiva de machos de mosca previamente esterilizados que lleva a cabo la Generalitat.
De hecho, la estrategia basada la instalación de trampas esterilizantes está pensada para grandes extensiones de terreno, ya que ésa es una de las condiciones necesarias para que resulte eficaz. Los resultados de los múltiples ensayos de campo que se han realizado en una superficie de 7.500 hectáreas de frutales y cítricos de toda España han sido muy satisfactorios. El precio de venta de cada una de estas trampas oscila entre 9 y 10 euros y deben distribuirse 24 unidades por hectárea, según informó la empresa.