AGENCIAS. PARÍS
El operador de mercados Jérôme Kerviel, al que el banco Société Générale acusa de haberle provocado pérdidas de unos 4.900 millones de euros, fue procesado ayer por abuso de confianza y otros cargos y fue puesto en libertad bajo control judicial, anunció su defensa. Kerviel, de 31 años, fue imputado por abuso de confianza, falsificación e intromisión en un sistema de tratamiento de datos informáticos, precisó su abogada, Elisabeth Meyer.
Pero, contrariamente a la petición de detención preventiva formulada por la Fiscalía, los magistrados decidieron dejar a Kerviel en libertad bajo control judicial, indicó la letrada, sin revelar en qué consistían estas medidas. En su declaración, Kerviel indicó que era una práctica generalizada entre sus colegas de la sala de mercados. Igualmente, dijo no haber actuado así ni para obtener un beneficio personal inmediato ni "para expoliar al banco", sino para ser reconocido como "un operador excepcional" y ser merecedor de la prima correspondiente, pese a que su biografías no llama la atención.
Por otra parte, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, exigió ayer a la dirección de Société Général "responsabilidades" y asumir las "consecuencias" del fraude millonario. "Quiero decir que, cuando hay un acontecimiento de esta naturaleza no puede quedar sin consecuencia tratándose de responsabilidades", dijo Sarkozy al ser interrogado por la prensa durante una visita a la Universidad de París-Sur.
Ayer se conoció también que uno de los directivos de Société Générale vendió acciones del banco por valor de más de 85,7 millones de euros el pasado 9 de enero, días antes de conocerse el fraude cometido.