R. C.
L
as últimas estadísticas de accidentes laborales reflejan que la provincia vuelve a registrar un repunte de la siniestralidad de carácter mortal, tras unos años de ligero estancamiento. El fallecimiento de tres trabajadores más hasta noviembre del pasado año (+12,5%); en comparación con los todo el año 2006 se desmarca, además, de los descensos de las otras dos provincias de la Comunidad y de la propia media autonómica, que revela un retroceso de las muertes en el trabajo del 14,7%.
En total, veintisiete obreros perdieron la vida en los once primeros meses del pasado año, frente a los 24 de 2006. Este repunte obedece, según CC OO, "a que se han relajado las medidas preventivas en uno de los aspectos más graves de la siniestralidad como es la pérdida de vidas humanas", según subrayaba el responsable de comunicación de CC OO en l Álacantí, Salvador Roig. Además, el incremento de los accidentes de carácter moratl contrasta con el descenso que se produce tanto en los de carácter leve y grave. Hasta noviembre del pasado año en la provincia se registraron 31.359 accidentes, frente a los 34.399 del año 2006, de los que 30.941 fueron leves (33.934 en 2006); y 380 graves (423 en 2006);.
Para Salvador Roig, "la falta de medios para que se cumplan todas las exigencias de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales es, junto a la relejación empresarial, las causas de este aumento".
El sindicato CC OO considera clave el aumento del número de inspectores en los centros de trabajo, así como de los medios para que la Fiscalía de Accidentes Laborales "pueda ser eficaz". Roig se refiere a la necesidad de que se agilicen los procesos "y que se unifiquen los criterios judiciales para que las sentencias no salgan a los tres o cuatro años de que se produzca el accidente y fallezca el trabajador. No sólo porque dilata el dolor de las familias, sino porque se transmite la idea de que la depuración de responsabilidades no se "paga" de forma inmediata", añade el dirigente sindical.