AGENCIAS. MADRID
E
l temor del Banco Central Europeo a una desaceleración económica deja abierta la puerta a una próxima rebaja de tipos. La máxima autoridad monetaria europea ha asegurado que siguen existiendo fuertes presiones al alza a corto plazo sobre la inflación, por lo que ayer se ha mostró dispuesto a actuar con el fin de mantener la estabilidad de precios en la zona del euro. Al mismo tiempo reconoció riesgos a la baja para la actividad económica.
En su primer informe económico del año, publicado ayer, el BCE dijo que continúan "fuertes presiones al alza sobre la inflación a corto plazo" y recordó que el Índice de Precios de Consumo Armonizado fue en diciembre del 3,1 por ciento, como en noviembre.
El jueves, el banco europeo dejó inalteradas las tasas de interés en el área euro por la incertidumbre actual en la economía dado el impacto que puede tener la crisis financiera. El principal mandato del BCE es mantener la estabilidad de los precios, que define como una tasa de inflación cercana pero siempre por debajo al 2 por ciento.
No obstante, el banco europeo prevé que la inflación anual se mantenga notablemente por encima del 2 por ciento en los próximos meses y que sólo empiece a moderar gradualmente a lo largo del año.
Los riesgos que contempla el BCE a medio plazo con vistas al desarrollo de los precios incluyen la posibilidad de surjan inesperadas subidas de salarios, teniendo en cuenta el buen desarrollo de los mercados laborales. Asimismo, la fijación de precios de las empresas, sobre todo en segmentos de mercado con baja competencia, podría ser más fuerte de lo previsto.
Por todo ello, el BCE abogó por que todas las partes implicadas cumplan sus responsabilidades para evitar efectos de segunda vuelta sobre los salarios y los precios como resultado de la alta tasa de inflación actual.
Por su parte, el presidente de EE UU, George W. Bush, y el de la Reserva Federal, Ben Bernanke, coincidieron en la necesidad de crear un paquete de medidas urgentes que estimulen la economía, ante los temores de que pueda entrar en recesión.
Bernanke, en una intervención ante el Congreso, aseguró que la economía estadounidense necesita un estímulo fiscal rápido y temporal para evitar una recesión, aunque advirtió a los legisladores que sopesen cuidadosamente las opciones antes de rebajar los impuestos o aumentar los gastos. Por su parte, un portavoz de la Casa Blanca confirmó que el presidente George W. Bush propondrá el paquete de medidas estimulantes que necesita la economía.
Peligro de recesión
En los últimos días, varios expertos han alertado de los peligros de que la economía estadounidense pueda entrar en recesión, debido a la caída en el consumo, la restricción del crédito y la crisis del mercado inmobiliario.
En su intervención ante el Comité de Presupuestos del Congreso, Bernanke insistió en que, para que el paquete de estímulo fiscal sea útil "debe aplicarse rápidamente y debe estructurarse para que sus efectos sobre el gasto agregado se sientan dentro de los próximos doce meses".
Pero, al mismo tiempo, Bernanke advirtió que cualquier plan debería ser "explícitamente temporal, de manera que se evite un estímulo no deseado más allá del corto plazo y, lo más importante, para evitar un aumento en el déficit del gobierno federal".
En su discurso, el presidente de la máxima autoridad monetaria dejó abierta la puerta a un nuevo recorte de los tipos de interés, al asegurar que "estamos preparados para tomar medidas sustantivas adicionales para sostener el crecimiento y para atenuar los riesgos de desaceleración.
Poco antes de que se iniciara el testimonio de Bernanke en el Congreso, el portavoz de la Casa Blanca, Tony Fratto, indicó que "el presidente [Bush} cree que a corto plazo, para lidiar con la desaceleración de la economía, es necesario algún estímulo".
Pero el funcionario no dio detalles del plan que pueda presentar Bush y solo señaló que se consideran todas las opciones.
El Departamento de Comercio informó esta mañana de que en diciembre el comienzo de trabajos en la construcción de viviendas bajó un 14 por ciento en diciembre.