R. CARRIZOSA
E
l proyecto del vivero de empresas y «fortalecer» la presencia de la Cámara de Comercio en Elche era uno de objetivos más deseados en los últimos años por el presidente de la institución, Antonio Fernández Valenzuela. No en vano, la entidad ilicitana es una de las de mayor volumen y peso económico de la estructura cameral provincial, al representar a un número de compañías que oscila entre las 22.000 y 25.000, teniendo en cuenta el ámbito comarcal de sus competencias.
La Cámara de Comercio ilicitana ocupará en los próximos meses un centro de negocios del Parque Industrial, ubicado en Torrellano, emplazamiento que le permite «acercarse más físicamente a las empresas», según Valenzuela. El edificio, de diseño funcional, de última generación y adaptado al novedoso planteamiento del complejo industrial, lo ha comprado a una mercantil y lo destinará, principalmente, al vivero de empresas. No obstante, los 1.210 metros cuadrados construidos actualmente serían ampliables hasta los 2.000. Esta posibilidad urbanística permitiría a la institución trasladar allí su sede -que actualmente tiene en el casco urbano de Elche- así como «desarrollar otros proyectos», dejó entrever Valenzuela, aludiendo a un compromiso más profundo con la dinamización de los negocios en la ciudad de las palmeras, teniendo como centro de operaciones el Parque Industrial, «que cuenta con unas comunicaciones inmejorables», indicó Valenzuela.
Para comprar el edificio, ubicado en la calle Germán Bernácer, 65, la Cámara ha invertido 540.000 euros de recursos propios y 860.000, procedentes de una subvención del INCYDE (Instituto Cameral de Desarrollo);, organismo dependiente del Consejo de Cámaras.
El proyecto más inmediato es el del vivero de empresas. El inmueble, ahora pendiente de unas pequeñas reformas, acogerá a partir de marzo a nuevas empresas -entre 25 y 30- cuyos proyectos sean viables en el futuro. Si otros viveros están más dedicados al sector industrial, en el de Elche se incidirá en la diversificación y dinamización de la actividad de servicios. Despachos para cada uno de los jóvenes empresarios que presenten su iniciativa de negocio, así como sala de juntas y actos y otros servicios comunes son algunos de los servicios que se distribuyen entre las dos plantas del edificio. Éste será el segundo de los viveros operativos que en los últimos años ha ido proyectando la Cámara en distintos puntos de la provincia. El de Villena es el que está a pleno rendimiento y en él trabajan ya más de una veintena de jóvenes empresarios para sacar adelante sus iniciativas de negocio. Los de Mutxamel, Finestrat o Ibi están en proyecto o ejecución y el de Torrevieja está a punto de iniciar su andadura. Los jóvenes emprendedores que pasan por estos viveros participan en cursos del INCYDE para después trabajar en los despachos, entablar contactos, y comprobar la viabilidad de sus propuestas. Algunas ya son una realidad en el mercado.