FRANCISCO LLINARES, PRESIDENTE DE LA FEDERACIÓN PROVINCIAL DE COFRADÍAS DE PESCADORES
R. C.
L
leva más de doce años de patrón mayor de La Vila y el sábado pasado accedió a la presidencia de la Federación Provincial de Cofradías de Pescadores, tras deshacerse el doble empate que mantenía con el dirigente de Santa Pola, José Ramón García, otro peso pesado dentro del sector pesquero alicantino. No en vano, ambos puertos son los que más peso específico tienen en el sector por número de buques y capturas y que dominan el mapa de cofradías. La Vila, en la zona norte, y Santa Pola, en el área sur.
No obstante, la pugna mantenida durante el proceso electoral, ya ha pasado. «No hay división, ahora los trece puertos tenemos que aportar ideas porque se esperan tiempos muy difíciles y hay pocos milagros que se puedan hacer para una pesca que está enferma en toda España», asegura Llinares.
Si no hay división
-
«puede haber discrepancias», admite el nuevo presidente
-
lo que todos tienen en común es el grave problema del precio de los carburantes. «No ha parado de subir desde que hace dos años hicimos la protesta por el mismo motivo». El precio del gasoil ha aumentado un 36% en estos dos años y la flota provincial ha perdido una veintena de buques que no ha podido sobrevivir a la crisis. «En este tiempo, algunos hemos podido capear el temporal como hemos podido. Pero si el gasóleo sigue en esta línea, la flota aún se verá más mermada», advierte Llinares, quien insiste en que «no hay recetas mágicas» para la pesca. «El único que puede hacer algo es el Gobierno central». La solución para el nuevo líder de los pescadores provinciales es «que los precios del pescado sean mejores y que baje el del petróleo, sólo para que podamos salir a faenar».
Llinares, que tomará posesión el primer sábado de diciembre, sustituirá a Vicente Catalá, que le derrotó en las elecciones de hace cuatro años.