R. CARRIZOSA
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ás de 7.000 nuevos parados en un año y 3.657 empleos que se han dejado de crear configuran un debilitado mercado laboral provincial porque los sectores que venían siendo los motores de la economía como la construcción y los servicios se ven incapaces para generar más puestos de trabajo y la industria se encuentra estancada. Ambos factores sólo contribuyen a engordar, por una parte, las listas del paro, y, por otra, evidenciar el freno de la actividad que han echado los sectores más dinámicos, relacionados directamente con el consumo, y afectados por la fuerte presión hipotecaria que soportan las familias. Ha bajado la demanda de vivienda y los turistas recortan su estancia y gastos cuando vienen de vacaciones.
Con este escenario, la provincia cerró el pasado mes de agosto con 86.205 parados, 4.065 más que el mes anterior y 7.124 acumulados desde agosto pasado, dato que la mantiene en el segundo puesto entre las provincias que más empleo ha destruido en el último año, después de Málaga.
El incremento mensual es el más elevado desde 1993, si se tiene en cuenta que el registro anterior más alto fue en agosto de 2006, que acabó con 2.736 desempleados más. La construcción ha sido el sector que más parados sumó, con 1.725 con respecto al mes anterior, elevando la cifra global de desocupados a los 12.259. La desaceleración de la actividad y la práctica tradicional de hacer coincidir el fin de los contratos temporales con las vacaciones para que los trabajadores pasen al paro se han unido este año para alzarla como la actividad que más empleo ha destruido.
Las empresas de servicios, aunque en menor grado que la industria
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que se mantiene en niveles similares a los del pasado año, con 1.427 nuevos desempleados
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han perdido 1.102 empleos en el mes turístico por excelencia. La agricultura también ha aumentado en 21 los nuevos parados y sólo el colectivo de sin empleo anterior ha experimentado una mejoría, al contabilizar 211 desocupados menos. Los trabajadores extranjeros apuntados a las listas del Servef se elevan ya a 10.199, 1.103 más que el mes anterior.
Pese al mal comportamiento del empleo, uno de los indicadores más preocupantes del mercado laboral alicantino son, actualmente, los decensos en la contratación y en la afiliación a la Seguridad Social, que confirman una tendencia negativa desde principios de año, especialmente en el caso de la contratación. Los empresarios provinciales realizaron el pasado mes de agosto 38.380 contratos que, sin embargo, significan 21.314 menos que el mes anterior y 3.657 menos que los formalizados hace un año. Las industrias alicantinas han dejado de crear 1.373 empleos estables y 2.284 temporales con respecto a agosto de 2006. CC OO urge alternativas de empleo «para absorber la pérdida que viene registrándose en construcción y servicios» y reclama apoyos para la industria.
Por su parte, la patronal Coepa emitió ayer un asépticpo comunicado informando de la evolución del paro, en el que cabe destacar el reconocimiento de que «la estadística de contratación laboral refleja un enfriamiento del mercado del empleo, que acumula un descenso del 1,4% en lo que va de año».
Los datos del Ministerio de Trabajo facilitados ayer revelan, además, que el sistema cuenta en Alicante con 17.939 afiliados menos que en julio, aunque la evolución interanual indique un balance positivo en 8.707 inscripciones más.
La autonomía con más paro
En el ámbito autonómico, el paro subió en 13.084 personas en relación con el mes anterior, con lo que el número de desempleados se situó en 208.014. Pese a ser la autonomía donde más creció el paro, el secretario autonómico de Empleo, Luis Lobón, manifestó que la subida «está ligada a un elevado componente estacional por el cese de actividad en verano en diferentes sectores de la economía». Sin embargo, UGT-PV calificó de «pésimos y preocupantes» estos datos, que en su opinión indican que el modelo productivo en el que se ha basado el crecimiento económico en los últimos años está «agotado».