02 de agosto de 2015
02.08.2015

Trabas burocráticas y falta de financiación

Los proyectos emprendedores favorecen sectores económicos y sociales e impulsan la competitividad del mercado español y europeo, aunque en los inicios se enfrentan a algunas dificultades que deben salvar

03.08.2015 | 00:24
Biotaq: Implantes de dientes con regeneración ósea.

¿Quién va a comprar proyectos innovadores? Puede que encuentren comprador pero antes, necesitan superar mucha burocracia y el problema de la escasa inversión. Por ello, investigadores e innovadores con ansias de expansión deben ahora desarrollar su lado empresarial y superar los retos hasta conseguir la comercialización de sus ideas. Los siete proyectos emprendedores dedicados a temas como el paro, la sanidad, el turismo y la ecología –Mooqia, Rois Medical, Biotaq, Spain Inside, Bookingmeetings.es, Puliflex y Eco Algae Technology–, premiados por Fundeun, confirman estas dificultades para poner en marcha proyectos.

La comercialización es la fase en la cual, como Pablo Velásquez, responsable de Biotaq, afirmó, hay que pasar «de científico a empresario». Equipos como el de Puliflex, ya contaron con esta fase e incluyeron, tal y como especificó Felipe Matilla, responsables para los tres pasos principales. F. Matilla planteó el problema y la solución, Antonio J. Sala lo materializó y, Raquel Matilla, graduada en Administración de Empresas, se enfrenta ahora a la dura experiencia de la comercialización del útil creado.

Las duras preguntas del dónde, cómo, cuándo y a quién constituyen los retos finales de estos proyectos que deberán, con la orientación ofrecida por los expertos de Fundeun y trayectos individuales y propios, enfrentarse al mercado nacional y, tal vez también al internacional.

En el ámbito internacional, el proceso de compraventa de estas innovaciones –productos y técnicas– pasará por la Cámara de Comercio, quien indicará los aranceles existentes y los contactos a los que los autores pueden recurrir. Asimismo, las entidades financieras les informarán de las condiciones de cobro que deban emplear y los instrumentos necesarios para llevar a cabo dicha acción. Además, deberán realizar una indagación comercial en la zona en la que se desee poner en marcha la iniciativa para atrapar clientes, lo que puede conseguirse mediante anuncios, repercusión mediática o con la colaboración de autónomos que posean ya una lista de contactos.

Una vez completada esta fase, los proyectos que lo requieran, deberán hallar un modo de transporte para sus objetos o útiles, como son las sillas de ruedas de Robert Andrey, las piezas de Raquel Matilla para la maquinaria empleada en la pulición de piedra, los materiales de la empresa Biotaq? Por último, conseguido el establecimiento de estas técnicas, plataformas u objetos en otras partes de la Península o del mundo, los responsables de estas ideas deberán garantizar las visitas y asistencias a las empresas que hayan contratado su producto mediante una red de comerciales autóctonos en la zona de influencia.

Todos los autores de los siete proyectos compartieron las palabras de los autores de la plataforma online Mooqia, David Morcillo y Francisco Moreno, quienes afirmaron que «no vamos a poner muras al proyecto» pero que el objetivo primero y principal en este momento es «conquistar España».

El problema de la inversión
España posee un alto nivel de I+D+i que se ve limitado por la escasa inversión. En este país encontramos una menor cantidad de producción científica y de patentes que en Francia, Alemania o Estados Unidos. No obstante, según los datos de la Unesco, la producción científica por dólar invertido es superior a la de Francia y Alemania y llega a duplicar la de EE UU y, la producción de patentes, por dólar invertido, aunque muy inferior a la de Alemania y Francia, es tan sólo un 4% menor que la de EE UU. Es decir, no faltan análisis, ideas, ingenio o dedicación.

El Marcador de la Innovación Europea ofrece más datos: España ocupa las últimas y más penosas posiciones en innovación tecnológica. ¿Por qué? Este marcador tiene en consideración la compra de bienes de equipo; el número de pymes que actualizan su estructura empresarial para adaptarse a los cambios tecnológicos o que fomentan el I+D+i a través de un departamento específico; la colaboración entre las pymes y las instituciones oficiales o fundaciones de investigación para impulsar el desarrollo científico y tecnológico y, la venta de productos novedosos– lo único en lo que destaca España con un 10%.

Debido a la escasa inversión en innovación tecnológica en productos y servicios y la falta de actualización de la estructura empresarial.

Esto no es un futuro muy alentador para las nuevas empresas que, aun pudiendo causar un alboroto en sus respectivos ámbitos, desean obtener beneficios de su perspicacia, análisis y entrega. Por ejemplo, la producción de algas es muy codiciada en los campos de la cosmética o la alta cocina, las sillas de ruedas podrían mejorar la calidad de vida de millones de personas, la pieza para la maquinaria de pulición no sólo abarataría la técnica sino que también contribuiría al medio ambiente, el «bio taco» –como su creador Pablo Velásquez lo llama– beneficiaría a cantidad de personas afectadas por problemas dentales? Pero estos beneficios se siguen enfrentando al problema de la financiación. El autor de Rois Medical, por ejemplo, no cree que su creación pueda encontrar una salida inmediata en residencias de ancianos estatales pues no espera que el Gobierno costee los gastos de las sillas después de tantos recortes. ¿Conseguirá Spain Inside el beneplácito de los ayuntamientos? Los autores de Puliflex manifestaron su preocupación por la falta de recursos económicos para llevar su invento a los mercados europeos y, Eco Algae Technology repitió en diversas ocasiones que su proyecto, resultado de una investigación llevada a cabo por un equipo de personas durante diez años, es una ilusión en la que creen y que desean explotar pero que deben continuar su trabajo habitual pues con esto no tienen «las lentejas aseguradas».

En otras palabras, estos siete proyectos han iniciado una lucha contra la afirmación de James Carville, estratega del expresidente Clinton: «¡Es la economía, idiota! Aunque España aún puede mejorar mucho en I+D+i, el principal limitante al que se enfrenta en la actualidad es, sin duda, la falta de financiación.»

Luz esperanzadora
El panorama no ofrece las mejores condiciones pero ideas, expectativas y sueños no faltan. Bookmeeting.es ya tiene socios, colaboradores y clientes en México y, David Morcillo y Francisco Moreno, autores de la plataforma online, Mooqia, no dudaron en expresar con emoción su deseo de convertirse en un mejor Linkedin, español.

Tampoco falla el apoyo de Fundeun, cuyos expertos ayudan a que, en palabras de estos emprendedores, «toda esa locura (tome) forma y se (esté) solidificando» y cuyo reconocimiento supone un aval a la hora de publicitar el producto y venderlo. Por tanto, los premios Fundeun, para los cuales se han presentado más de mil proyectos, suponen una unión entre el mundo académico y el mundo empresarial que potencia el famoso I+D+i y ayuda a crear riqueza.

En definitiva, a pesar de las dificultades, los innovadores seguirán investigando y luchando para mejorar el servicio ciudadano.

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