El presidente del Sabadell, Josep Oliu, descartó ayer que la ofensiva lanzada por el Santander con su «Cuenta 1,2,3» -que ofrece hasta un 3% de interés- pueda desatar una nueva «guerra del pasivo» en el sector financiero y, por el contrario, señaló que en estos momentos le «preocupa» más la batalla desatada por captar créditos, que está llevando a algunas entidades a ofrecer préstamos «por debajo de su valor», es decir, a pérdidas. Así lo aseguró durante el almuerzo que la entidad catalana ofrece cada año antes de la celebración de su junta general de accionistas, que tendrá lugar hoy, y en el que también destacó las buenas perspectivas que se abren para la entidad en el Reino Unido tras la adquisición del banco TSB.

«Con unos tipos de interés cercanos a cero en los mercados no tendría ningún sentido una "guerra del pasivo", sería un suicidio», aseguró Oliu, preguntado por la posibilidad de que el resto de entidades españolas sigan al Santander y aumenten la remuneración de sus depósitos y cuentas para captar nuevos clientes. Un hecho que podría lastrar de forma importante los resultados de todas ellas en un momento en que la mayoría todavía pelea por recuperar la rentabilidad perdida durante la crisis.

Al respecto, el consejero delegado del grupo, Jaume Guardiola, señaló que, más que a una necesidad de captar fondos, el movimiento de la entidad presidida por Ana Botín responde al deseo de aumentar la vinculación de su clientela para sacarle más partido a la relación comercial, una estrategia que el Sabadell lleva desarrollando desde hace ya seis años a través de la «Cuenta Expansión», que no ofrece remuneración pero no tiene comisiones y que devuelve un porcentaje de cada recibo domiciliado. No obstante, los responsables del grupo catalán reconocieron que «retocarán» la citada cuenta para hacerla «tan buena» como la de su competidor.

Mucha más importancia le concedió Josep Oliu a la batalla desatada en el terreno del crédito, donde todas las entidades pujan por conceder préstamos a las empresas más solventes y también por aumentar las operaciones hipotecarias. «En la banca comercial hay una tendencia a intentar crecer en volumen para arreglar los resultados y algunas entidades no están calculando bien los riesgos», advirtió el banquero. El resultado de esta estrategia es que algunos operadores «están produciendo hipotecas con pérdidas», lo que puede generar de nuevo problemas en el sector en el futuro, algo que, a su juicio, deberían vigilar los supervisores.

Oliu también se refirió a la OPA lanzada por el banco británico TSB y que ya ha tenido una aceptación del 82%. El presidente del Sabadell aseguró que, con esta operación, se convierten en un «banco multinacional», con dos mercados fundamentales, que son España y el Reino Unido.