El brutal desplome del consumo interno y las deficientes conexiones ferroviarias de España y de la Comunidad Valenciana en particular para el transporte de mercancías con el exterior han vuelto a provocar una caída de la cuota de mercado del tren durante 2013, respecto al año anterior, al situarse en el 3,8% del total. El estancamiento del tránsito de bienes a través del ferrocarril durante este último lustro se produce de manera continuada a pesar de la desaparición de la pérdida una cuarta parte de la flota de camiones respecto del inicio de la crisis, según constata el boletín estadístico del Ministerio de Fomento de 2013.

En medio de la presión de los empresarios para impulsar la puesta en marcha del Corredor Mediterráneo y la conexión ferroviaria de los puertos de la autonomía con ancho de vía internacional para exportar más a Europa, el uso del tren continúa siendo residual entre los grandes sectores exportadores de la Comunidad Valenciana.

«La salida de mercancías hacia Francia todavía es mínima en comparación con la transportada en camión. Tan sólo la factoría de Ford en Almussafes y las empresas agroalimentarias de la Comunidad Valenciana, aunque cada vez menos al no poder llegar a tiempo para colocar sus productos frescos en Europa por el cuello de botella de Vandellòs, utilizan estos servicios», destaca el catedrático de Ciencias de la Computación de la Universitat de València y experto en transporte y logística Gregorio Martín.

El descenso del consumo interno en España ha tenido un claro reflejo en el parque de camiones que operan en el mercado. Según el Ministerio de Fomento, España ha pasado de 397.834 a 312.742 vehículos pesados autorizados entre 2008 y 2013, lo que supone una pérdida de la cuarta parte. La Comunidad Valenciana también sufre esa merma del 25% al descender de 46.822 a 34.897 unidades. Según Martín, «el desplome del comercio ha sido drástico en estos últimos ejercicios», tanto el realizado entre municipios, como el registrado dentro de la propia autonomía o entre diferentes regiones de España.

Fomento constata en sus estadísticas caídas interanuales en el volumen de toneladas transportadas en el interior de España del 9,2% durante 2013 en comparación con el año precedente. Este descenso se viene repitiendo año tras año desde el inicio de la crisis. Con todo, el comercio exterior canalizado a través de las flotas de camiones se ha estabilizado y se encuentra en tasas de crecimiento positivas desde 2010. El negocio hortofrutícola es uno de los que más ha contribuido a recuperar parte del negocio de las empresas de transporte internacional por carretera.

Resto de Europa

Las decisiones adoptadas por la Comisión Europea y sus países miembros en los últimos años para potenciar el transporte de mercancías por ferrocarril parece que empiezan a surtir efecto en el resto de Europa. Este modo de transporte empieza a salir del letargo en el Viejo Continente en el que ha estado inmerso los últimos años, donde consigue cuotas de mercado superiores a las de España.