DAVID NAVARRO ALICANTE
La CAM vendió ayer el 5,1% que poseía del touroperador alemán TUI -el mayor de Europa- en una operación que habría reportado a la entidad unos ingresos de alrededor de 85 millones, según informaron fuentes del mercado. Se trata de la segunda gran desinversión que realizan los gestores del FROB al frente de la entidad alicantina tras la venta de las acciones del Banco Marroquí de Comercio Exterior que se formalizó el pasado mes de agosto por 139,2 millones de euros.
Desde el momento en que se rompió la fusión con Cajastur y afloraron las necesidades de liquidez de la CAM, el paquete accionarial en TUI había aparecido en todas las quinielas como uno de los activos que más fácilmente podía colocar la entidad para hacer caja. Sin embargo, la fuerte caída de su cotización en la segunda mitad del año pasado debido a los efectos que tuvieron en su balance las revueltas en el mundo árabe retrasaron la operación hasta que el valor se recuperara.
En este sentido, los actuales responsables de la entidad alicantina han optado por colocar los títulos en el mercado entre inversores particulares en lugar de hacerlo en bloque para rentabilizar aún más la venta. El francés BNP ha sido el encargado de la comercialización de los mismos en la bolsa de Fráncfort, donde cotiza TUI.
Aunque el montante total de la operación no ha trascendido, la cifra podría rondar los 85 millones de euros atendiendo al volumen de acciones que poseía la CAM -12,85 millones- y al precio con el que cerraron ayer su cotización, de 6,48 euros. Esto supondría unas plusvalías de alrededor de 25 millones en relación a su valor al cierre del año pasado, aunque queda por debajo de los 155 millones que pagó la caja en diciembre de 2004 para adquirirlas en pleno auge económico.
En aquel entonces, la entrada en TUI se consideró como una inversión estratégica y una muestra del apoyo de la entidad al sector turístico provincial. No en vano, TUI era el principal proveedor de visitantes extranjeros a la Costa Blanca y aún hoy sigue jugando un papel clave -especialmente en el mercado británico-, a pesar de que la irrupción de las compañías de bajo coste ha cambiado por completo el modelo de negocio.
Dentro de esta misma estrategia la CAM también compró un 6% de la cadena hotelera Sol Meliá, una inversión que aún mantiene aunque el presidente de la misma, Gabriel Escarrer, aseguró hace unas semanas que hay inversores dispuestos a comprar esta participación. El adjudicatario de la CAM, el Sabadell, dejó claro desde un principio que no le interesa mantener la cartera empresarial de la antigua caja.