REDACCIÓN /OTR/PRES MADRID
La reforma laboral que aprobará mañana el Consejo de Ministros eliminará el contrato fijo con 45 días de indemnización por despido improcedente y apostaría por un único modelo de contrato indefinido, pero con un despido más barato, que se situaría en los 33 días por año trabajado, según informaba ayer la cadena Ser. Tanto el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, como la ministra de Empleo, Fátima Báñez, se han mostrado en los dos últimos días muy reacios a avanzar detalles de la nueva normativa laboral con la que el Gobierno pretende reducir la elevada tasa del desempleo. Ayer, en el Congreso de los Diputados, el jefe del Ejecutivo repitió las mismas palabras con las que el día anterior calificó la ministra de Empleo la nueva reforma laboral. Será "completa, equilibrada y útil". Ni uno ni otro se salieron de guión.
Lo que sí descartó Fátima Báñez en su primera comparecencia parlamentaria es que se fuera a fomentar la implantación de un contrato único, como venían pidiendo los empresarios, al igual que los "miniempleos" para incentivar el empleo juvenil, un modelo que se aplica en Alemania y que significa menos horas de trabajo y una retribución de unos 400 euros. La ministra descartó esta fórmula porque sería inconstitucional, ya que los sueldos se encontrarían por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), establecido en 641,2 euros al mes.
Contratos para jóvenes
Los que sí parece claro es que el Gobierno apostaría por un nuevo contrato para los jóvenes, con una indemnización por despido menor y con cuotas a la Seguridad Social más bajas, según informaba la cadena Ser. Los jóvenes son uno de los colectivos que están siendo más castigados por la crisis y la evidencia más clara es que su tasa de desempleo supera el 40%.
La nueva normativa laboral pasará hoy el último examen en la Comisión Delegada de Asuntos Económicos, que preside el propio mariano Rajoy, antes de ser aprobada mañana por el Consejo de Ministros. Al parecer, la fórmula que se utilizará será la del decreto ley y se pretende que entre en vigor de forma inmediata.
De acuerdo con los datos conocidos ayer, los nuevos contratos fijos que se realicen a partir de la aplicación de la reforma tendrían una indemnización de 33 días por año en caso de despido improcedente, frente a los 45 que contempla el contrato indefinido ordinario actual. En lo que se refiere a la contratación temporal, los miembros del Gobierno tampoco han adelantado detalles, aunque el ministro de Economía, Luis de Guindos, abogaba el pasado martes en su primera comparecencia ante la comisión económica del Congreso por una "simplificación" de los modelos de contratos temporales, una demanda que también venían realizando los empresarios.
Los sindicatos han criticado duramente el hermetismo del Gobierno a este respecto y, en cualquier caso, mostraban días atrás su rechazo al supuesto de que las nuevas indemnizaciones que contemplase la reforma para los despidos de contratados fijos tuviesen un carácter retroactivo. En los últimos días distintos medios económicos también han apuntado a que en el caso de los despidos procedentes de 20 días, el texto podría precisar aún más las causas objetivas con respecto a la actual reforma laboral, que aprobó el anterior gobierno.
Por otra parte, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, aseguró ayer que la nueva reforma no va a ser "la panacea". En una entrevista en Telecinco, la dirigente popular defendió que no se hayan concretado las medidas que conformarán dicha reforma porque entiende que "siempre cabe la última posibilidad" de que los agentes sociales lleguen a un acuerdo. "La reforma laboral por sí misma y exclusivamente no es el Bálsamo de Fierabrás, no es una panacea inmediatamente. Lo que tiene que conseguir es que los empresarios de pierdan el miedo a contratar", argumentó De Cospedal.
Dada la falta del concreción por parte del Gobierno sobre las medidas que englobarán la normativa laboral, los sindicatos coincidieron ayer en criticar el silencio del Ejecutivo. Desde UGT se pidió tanto a Rajoy como a la ministra de Empleo que dejen de dar "titulares" sobre la reforma laboral y que expliquen ya a los agentes sociales el contenido de la misma.
También el sindicato de CC OO acusó al Gobierno de dar "una patada al diálogo social" por querer aprobar una reforma laboral unilateral, sin contar con los agentes sociales. Lo hizo a través de su secretario de Acción Sindical, Ramón Gorriz, que se preguntó por qué el Ejecutivo continúa con su intención de aprobar la reforma del mercado de trabajo "si sabe que va a generar más paro".