F.J.B / AGENCIAS ALICANTE
Spanair dejó de operar anoche debido a la complicada situación económica que atravesaba. El último vuelo estaba previsto que aterrizara ayer a las 22.00 horas, y ponía fin a su operativa, según anunció a última hora de la noche Aena, que constituyó comités de coordinación y seguimiento en los aeropuertos en los que tenía actividad la aerolínea. Para ayer, viernes, Spanair tenía programados 83 vuelos en El Prat, y hasta las 20.00 horas sólo había operado una cincuentena. Al final de la noche, se confirmaron las peores previsiones, después de que a media tarde la compañía anunciara que iba a presentar a Aviación Civil una suspensión de operaciones. En un comunicado justificaba la decisión "ante la falta de visibilidad financiera para los próximos meses". La compañía deice adiós tras 25 años volando y más de 2.000 trabajadores.
El cese de la operaciones de Spanair afectará sensiblemente al corredor aéreo entre Alicante y Barcelona en el que la aerolínea tenía 18 enlaces a la semana. Quince de lunes a viernes; dos los sábado y uno el domingo. Hoy mismo la compañía tenía programados dos vuelos, uno a las 7 de la mañana y otro a las 14.40 horas. Sin embargo, a la hora de cerrar esta edición la aerolínea no había acalarado qué solución se le daba a los pasajeros que tenían billetes para salir hoy desde Alicante.
Además del operativo en sábado y domingo, Spanair enlazaba El Altet con Madrid en un vuelo diario de lunes a viernes con código comártido con Air Europa y una vez a la semana a Argelia, al margen de las operaciones chárter vinculadas al turismo del Imserso.
Las tres, aproximadamente, tres horas que transcurrieron desde el anuncio de la compañía de que dejaría de operar hasta la confirmación definidica, hacia las diez de la noche, desató todas las alarmas entre los viajeros que tenían pasaje para ayer mismo por la noche, sobre todo en el aeropuerto barcelonés de El Prats y en el madrileño de Barajas, generó un clima de confusión que se alargó conforme iban pasando las horas.
Indignación y confusión
La indignación, al tiempo que la confusión reinaba a últimas horas de la noche de ayer entre los tres centenares de pasajeros de vuelos cancelados de Spanair en Barajas a los que la compañía no les ofrecía ninguna solución para efectuar el viaje y sólo les entregaba una hoja de reclamaciones.
Así lo manifestaron a Efe varios pasajeros que criticaban que no les daban un nuevo billete para otro vuelo ni les ofrecían alojamiento, mientras expresan su solidaridad con los trabajadores de la compañía que "se han quedado en paro y bastante tienen", señalaban algunos afectados. Aena había habilitado una sala especial para atender a los viajeros afectados en Barajas, aunque a las 21.30 horas aún no estaba abierta.
Un portavoz de la aerolínea explicó que prevén presentar concurso de acreedores y que la decisión de cese afectaría a 300 pasajeros de la noche de ayer, y supone la anulación de los 91 vuelos previstos para hoy, además de los 129 de mañana, con 8.695 y 14.076 pasajeros afectados, respectivamente.
Una parte de la plantilla de Spanair deberá trabajar este fin de semana para atender el servicio de atención al cliente y recolocar a los viajeros afectados en vuelos de otras compañías aéreas. Los trabajadores han cobrado con normalidad las nóminas hasta diciembre, pero debido a la situación financiera que atraviesa la aerolínea no está claro que los empleados puedan cobrar sus retribuciones de enero.
El informaba ayer a los pasajeros afectados que tienen derecho a solicitar un transporte alternativo o bien a la devolución de los pagos adelantados. La aerolínea también ha dispuesto un teléfono en el Spanair Center para poder atender a los pasajeros: el 902 13 14 15.
Abocada al cierre por falta de ayudas y de un socio estratégico
La falta de viabilidad financiera así como las negativas de Qatar Airways a entrar en su capital y de la Generalitat en concederle más ayudas, desembocó ayer en el cese de operaciones de la aerolíneas Spanair. El fracaso de las negociaciones en busca de un socio estratégico, unido a unas pérdidas superiores a los 100 millones han sido determinantes para que Spanair se sume a la lista de aerolíneas lastradas por los números rojos. Spanair lamentaba que las informaciones aparecidas ayer viernes sobre el retiro del apoyo financiero de la Generalitat hubieran precipitado los acontecimientos, ya que, según el portavoz, la compañía confiaba en una nueva inyección de capital este mismo fin de semana, con la que preveía hacer frente al pago de las nóminas y de otras partidas. A pesar de que presentará concurso de acreedores, la compañía sigue defendiendo la viabilidad del proyecto, y justificó la posición de la Generalitat ante la inexistencia de un acuerdo con un socio industrial que aportara los 150 millones para operar vuelos intercontinentales, una operación que se preveía para este año. Desde la compañía Spanair precisaron ayer que los viajeros que tuvieran asegurado su billete recibirán el importe íntegro, si bien no aclararon que puedan recuperar el dinero los usuarios que no disponían de seguro. AGENCIASMADRID / BARCELONA