D. NAVARRO ALICANTE
La CAM vuelve a recurrir a la cédulas hipotecarias para conseguir liquidez. Como ya hiciera en varias ocasiones durante la pasada primavera, la entidad emitirá mañana hasta 1.000 millones de euros en estos títulos (que ofrecen como aval las hipotecas concedidas por la antigua caja) aunque sin intención real de colocarlos en los mercados. Lo más probable es que, como entonces, se los autoadjudique y los utilice como garantía para pedir prestado al Banco Central Europeo (BCE), que el próximo 29 de febrero tiene prevista una nueva subasta especial de liquidez a tres años como la del pasado mes de diciembre, en la que inyectó al sector casi medio billón de euros.
Los gestores designados por el FROB -que siguen siendo los máximos responsables de la entidad hasta que Bruselas apruebe la adjudicación de la caja al Sabadell-, habrían tomado la decisión para ayudar al grupo catalán ante el complicado calendario de vencimientos de deuda que tiene la CAM este año. De hecho, antes del traspaso de poderes, previsto para finales de marzo, la antigua caja alicantina ya habrá tenido que devolver casi 2.500 millones de euros de distintas emisiones.
El primer vencimiento es el de una emisión internacional realizada en libras y que, al cambio, asciende a 361 millones de euros. Será el 8 de febrero y sólo nueve días llegará el segundo pago: 433 millones de euros en cédulas. Ya el 21 de marzo será el momento de devolver otros 150 millones en este mismo tipo de títulos y el 26 de ese mismo mes la CAM deberá hacer frente al vendimiento de bonos por valor de 1.500 millones.
Del resto del año, cuando se supone que la entidad ya formará parte del grupo Sabadell, lo más destacado son otros 1.700 millones en bonos que cumplen el 12 de abril; mil millones que vencen el 14 de mayo y una segunda emisión internacional de 500 millones.
Garantías estatales
Los elevados vencimientos de deuda, junto con su exposición al ladrillo, fueron los principales motivos por los que la mayoría de entidades acabaron renunciando a pujar por la CAM. De hecho, el Sabadell sólo lo hizo cuando consiguió garantías del Banco de España y del Estado de que recibiría avales públicos para apelar a los mercados o al propio BCE si no conseguía el dinero necesario para pagar las deudas de la entidad alicantina por sus propios medios.
Este apoyo se concretará en un aval de 4.800 millones del Estado y una garantía de 7.700 millones para el recurso del BCE. Además, la CAM también recibió un préstamos de 3.000 millones del FROB en el momento de su intervención, el pasado 22 de julio, de los que ya habría gastado 1.300 millones hasta noviembre, según datos de la propia entidad.