DAVID NAVARRO ALICANTE
El constructor Rafael Martínez Berna presentó ayer su renuncia "irrevocable" como presidente de Coepa después de que hace aproximadamente un mes trascendiera que la Comisión Nacional de la Competencia había multado a su empresa con cinco millones de euros por, supuestamente, repartirse con otras compañías del sector la adjudicación de diversos contratos de obra pública para fijar precios más elevados. A pesar de que Martínez Berna había recibido el respaldo del comité ejecutivo de la patronal en su anterior reunión -en la que dio explicaciones de lo sucedido y anunció un recurso ante la Audiencia Nacional- el empresario alicantino no pudo con la presión y optó por comunicar a sus compañeros que se marchaba para centrarse en sus negocios y para evitar "ataques" a la institución y a su persona.
De esta forma, el constructor ha permanecido en el cargo menos de dos años y medio ya que fue en junio de 2009 cuando ocupó la presidencia de Coepa en sustitución del ilicitano Modesto Crespo, que en esas mismas fechas había sido nombrado máximo responsable de la CAM. Ahora, será el vicepresidente segundo de la patronal y presidente de la asociación del Terciario Avanzado, Enrique Martín, quien tome el mando de la organización hasta que se convoquen nueva elecciones, según decidió ayer el comité directivo y ante la imposibilidad de que el vicepresidente primero, Antonio Mayor, ocupase el cargo por sus múltiples obligaciones en la patronal hotelera de Benidorm y en sus propias empresas, según explicaron fuentes de Coepa.
Aunque ya lo había avanzado previamente en el comité directivo, Rafael Martínez Berna esperó hasta el final de la posterior junta directiva -un órgano más amplio en el que participan un mayor número de empresarios- para anunciar oficialmente su dimisión "irrevocable", además, sin aceptar ninguna intervención posterior sobre el tema. Durante su discurso, justificó la medida por la necesidad de dedicar más tiempo a su empresa, inmersa en un plan de diversificación del negocio y de internacionalización ante la caída de la actividad constructora en España.
No obstante, en su alocución, Martínez Berna también hizo mención a los "ataques" a su juicio injustificados que están recibiendo en las últimas semanas tanto Coepa como su propia persona, aunque sin llegar a citar el motivo de los mismos. Sin embargo, ninguno de los presentes tuvo la menor duda de que se refería a las críticas recibidas tras la difusión de la multa de Competencia, a pesar del aparente respaldo del empresariado alicantino que se materializó en una cerrada ovación de los miembros de la junta al finalizar la misma. En privado, sin embargo, algunos consideraban perjudicial para la imagen de la patronal que su presidente estuviera relacionado con un supuesto amaño de concursos públicos.
En la misma línea, en la nota oficial remitida por Coepa, se señala que la decisión "evitará, además, cualquier confusión entre su papel institucional como representante de la organización patronal y su faceta emprearial como presidente de CHM". Lo cierto es que Rafael Martínez nunca se sintió cómodo con la exposición pública que acarreaba la presidencia de la patronal y, sobre todo, le molestaba que las noticias sobre su empresa -en especial las negativas, como la presentación de un ERE- tuvieran una mayor difusión por su cargo público.
En su despedida, el ya expresidente de Coepa agradeció a sus compañeros el apoyo que le han brindado y señaló que dejaba el cargo a "otra persona con más posibilidades de dedicación para continuar con el proceso de modernización y adaptación" de la patronal a los nuevos tiempos.
Por otro lado, los dirigentes de Coepa aprovecharon para urgir al nuevo gobierno del PP a que "adopte decisiones rápidas y contundentes" para reactivar la economía. Igualmente, se decidió recurrir la sentencia que anula las cuentas de la organización en 2006 por supuestas irregularidades.