La UE estudia un segundo rescate para Grecia mientras Standard & Poor´s rebaja su deuda

La Comisión Europea se muestra favorable a disminuir los tipos de interés que paga el Gobierno heleno por la ayuda

10.05.2011 | 03:16
Monumento al dracma, la antigua moneda nacional griega.
Monumento al dracma, la antigua moneda nacional griega.

La crítica situación de Grecia un año después de recibir la ayuda internacional, lejos de remitir, se ha agravado. La Unión Europea sopesa la posibilidad de rebajar los intereses que el Gobierno heleno paga por su deuda para evitar su quiebra mientras estudia un posible segundo plan de rescate que mantiene divididos a los socios comunitarios. Por si fuera poca la presión de los mercados, la decisión de la agencia de medición de riesgos Standard & Poor's de rebajar aún más la calificación del país -y el anuncio de Moody's de que podría seguir el mismo camino- echó ayer más leña al fuego y alimentó los rumores de una posible reestructuración de su deuda (que Grecia sólo pague una parte de lo que debe) o incluso de que abandone el euro, aunque tanto desde Bruselas como desde Atenas se niegan ambas posibilidades.
Igualmente, a pesar de que desde todas las instancias posibles se insistió en separar la situación griega del caso español, las dificultades de Grecia volvieron a disparar la prima de riesgo española hasta los 225 puntos básicos, lo que significa que el Tesoro debe pagar un 2,25% más de interés para colocar sus bonos a diez años de lo que le cuestan a Alemania. La incertidumbre también se trasladó a las bolsas y el Ibex 35 español bajó 214,20 puntos, el 2,02%, hasta los 10.396.30 puntos, en su mayor caída desde el mes de marzo.
El reconocimiento de que Grecia no podrá comenzar a financiarse en el mercado a partir de 2012, como había sido acordado, debido a los prohibitivos intereses que se siguen pagando por su deuda, ha abierto el debate sobre cuáles son los pasos a seguir para evitar que este nuevo capítulo en la crisis fiscal de la zona euro desemboque en un drama de peores consecuencias.
Los ministros de Finanzas de Francia, Italia, Alemania, España y Grecia se reunieron el pasado viernes en Luxemburgo con el presidente del Banco Central Europeo, el presidente del Eurogrupo y el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios para tratar el asunto. El encuentro, que había sido organizado por Francia y Luxemburgo como una cita secreta, salió a la luz debido a una información publicada en el portal digital del semanario "Der Spiegel", en la que se sostenía que Grecia barajaba abandonar el euro.

Cola para entrar en el euro
La posibilidad de que Atenas se marche de la unión monetaria fue categóricamente rechazada ayer por el comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia. "Nadie va a abandonar el euro", aseguró. Por el contrario, aseguró que hay "cola" para entrar en la moneda única. La salida de Grecia del euro también ha sido tajantemente desmentida por los asistentes a la reunión del viernes, aunque la propia celebración del encuentro supone reconocer que el programa acordado hace un año -por el que se concedía financiación por importe de 110.000 millones- no ha funcionado y que la situación de la economía griega será un problema tanto para la zona euro como para su propia población durante más tiempo del esperado.
Asimismo, implica aceptar una posibilidad que hasta ahora había sido negada con insistencia: la de que es necesario reformar el programa de ayuda a Grecia, que según las informaciones publicadas necesita unos 30.000 millones de euros adicionales en 2012.
El problema griego será abordado junto con el rescate de 78.000 millones de Portugal durante las reuniones de ministros de Finanzas europeos que se celebrarán los próximos días 16 y 17 en Bruselas y, entre las opciones que se barajan, está la de un aumento de los préstamos -a la que se opondrían el Reino Unido y Finlandia-, un mayor alargamiento de los plazos y la reducción de los intereses.
Precisamente, el principal argumento de S&P para rebajar la nota de Grecia es este más que probable aplazamiento de los pagos, que podrían afectar también a los inversores privados. Sin embargo, el principal temor de la agencia es que se realice una quita o reestructuración de la deuda que, según sus cálculos, podría llegar al 50% para que regresara a niveles "sostenibles".

APLACAR A LOS INVERSORES
Expertos urgen más ajustes a España
El recrudecimiento de las dudas por las nuevas condiciones de la ayuda financiera a Grecia acabará arrojando más presión sobre la deuda española en el corto plazo, por lo que el Gobierno debería proseguir con las reformas estructurales e incluso nuevos recortes para aplacar a los inversores, según expertos consultados. El investigador de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) y profesor de la Washington University, Michele Boldrin, no dudó en atribuir el "efecto contagio" en España a que "aquí sólo se han dado pasos en corto", en alusión a la reforma laboral y la de las pensiones. Justo cuando se va a cumplir un año desde el anuncio del Gobierno del recorte del gasto público en 15.000 millones, Boldrin se mostró categórico: "En España son absolutamente necesarios nuevos recortes". Y es que el profesor de Fedea recordó que las reformas se han negado en España desde 2007, lo que a su vez merma el crecimiento de la economía. "No hay medidas para que la economía crezca, con lo que las perspectivas de España son horrorosas", indicó. E.P. madrid

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