JOSÉ LUIS ZARAGOZÁ VALENCIA
La reforma laboral decretada por el Gobierno central a mediados de 2010 no cumple -al menos por el momento- el objetivo de romper con la dualidad del mercado de trabajo: es decir, acabar con la brecha existente entre los empleados indefinidos y los eventuales. A tenor de los últimos datos conocidos sobre la demanda de empleo, paro registrado, contratos y prestaciones, la contratación indefinida ha disminuido hasta el 11,63% del total, una cifra más baja que la reflejada en marzo de 2010, con el 11,67%. Según los datos del Servicio de Empleo Público Estatal (SPEE-Inem), las empresas realizaron 79.316 contratos temporales, frente a los 10.442, indefinidos.
Esta es una de las razones que ha llevado a las centrales sindicales mayoritarias a promover la campaña Por el empleo estable y con derechos de cara a recoger firmas contra la reforma laboral y promover así en el Congreso una Iniciativa Legislativa Popular (ILP). Para los secretarios general de CC OO y UGT-PV, Paco Molina y Conrado Hernández, respectivamente, calificaban ayer como "injusta, inútil, ineficaz y estéril" la reestructuración del mercado de trabajo porque sólo ha servido para "abaratar el despido y generar más desempleo y temporalidad". En medio año se ha reducido la contratación indefinida y elevado la temporalidad, todo lo contrario de lo que se pretendía con su aprobación.
Las organizaciones sindicales también destacaron que se sigue "abusando" de la contratación temporal y que no todas las relaciones laborales fijas son de calidad, pues sólo el 57,17 % son a tiempo completo (en 2010 eran el 57,20 %). Además, el contrato de fomento de empleo -una de las medidas estrella de la citada reforma-solo representa el 10,23 % de los contratos indefinidos iniciales registrados en los centros de trabajo de la Comunitat Valenciana. De otro lado, los de formación y prácticas se utilizan de forma testimonial: el 0,93 % y 0,32%, respectivamente.
Corregir capítulos
La proposición de ley que plantearán los sindicatos, superadas las 500.000 firmas -antes de verano- prevé, si logra apoyos parlamentarios, modificar el contenido de todo lo referente a la regulación del despido, la dualidad del mercado de trabajo, negociación colectiva y la intervención sindical en la modificación de las condiciones de trabajo. Molina criticó que los despidos por causas económicas que contempla la nueva legislación "generan pérdidas de empresas y de empleo" a causa de unos recortes laborales no justificados.
Los convenios esperan hasta el mes de abril
La negociación colectiva, en pleno debate a tres bandas entre el Gobierno central, la CEOE y los sindicatos mayoritarios queda a la espera de un pacto que defina la subida salarial y su vinculación con el IPC y la productividad. Hernández y Molina mostraron su confianza en que en antes de finalizar abril se llegue a un acuerdo con los empresarios para la negociación colectiva, aunque se queden fuera algunas cosas que deberá modificar la patronal. Mientras tanto, los convenios pendientes de negociar siguen estancados. j. l. z.valencia