D. N. ALICANTE
Las críticas de los empresarios hacia el Instituto de Crédito Oficial (ICO) van en aumento. Si el jueves era la asociación de autónomos ATA quien ponía de manifiesto las dificultades de estos profesionales para acceder a los préstamos públicos, ayer fueron los comerciantes alicantinos los que denunciaron que el ICO deniega nueve de cada diez solicitudes y que, además, exige más "garantías y avales que las entidades financieras privadas".
"Es absolutamente abusivo que para cubrir un préstamo de 20.000 euros tengas que poner como aval tu casa, además del propio negocio. No tiene ningún sentido", aseguró el presidente del Colectivo de Comerciantes por Alicante, Pedro de Gea. Las críticas de los pequeños empresarios se centran en concreto en la denominada línea ICO Directo, un programa de créditos de hasta 200.000 euros que puso en marcha el Gobierno precisamente para paliar el estrangulamiento financiero que sufrían las pymes ante la negativa de los bancos de conceder nuevos préstamos. Así, una de las ventajas de este programa era que, a diferencia de otras líneas, era el ICO el que autorizaba o denegaba directamente el crédito al empresario.
"Nos lo vendieron como la panacea pero la verdad es que la situación a día de hoy es aún peor", señaló el también presidente del Consejo de Comercio Urbano de la Cámara de Comercio. Además de las dificultades que la falta de financiación genera en el día a día de los establecimientos, De Gea advirtió que también se está hipotecando "el futuro del sector porque se está frenando la renovación de los negocios, lo que nos hará perder competitividad frente a la gran distribución".
El presidente del Colectivo censuró igualmente la forma en que se está realizando la tramitación. "Llamas por teléfono o rellenas el formulario por Internet, hablas con una máquina y unos días más tarde recibes un correo electrónico diciéndote que tu operación se ha denegado, sin más", explicó. Ante esto, Pedro de Gea exigió al Gobierno a que se siente con el sector bancario y "le fuerce definitivamente" a abrir el grifo de la concesión de créditos como única solución a la falta de liquidez del comercio. Al respecto, recordó que las cajas van a recibir miles de millones en ayudas y reclamó que esa ayuda se traslade a los clientes.
Por otra parte, el Instituto Nacional de Estadística informó ayer de que las ventas del comercio minorista descendieron un 2,4% en la Comunidad Valenciana durante el mes de julio, en relación al mismo periodo del año pasado, dos décimas más que la media nacional. Esta caída contrasta con la recuperación de los meses anteriores. La facturación sólo subió entre las grandes superficies.