DAVID NAVARRO ALICANTE
La economía alicantina no se encuentra, precisamente, entre las más boyantes del país. Lo indican datos como los del paro, con una tasa cuatro puntos superior a la media, pero también otros indicadores como la recaudación tributaria, que sigue estancada en la provincia mientras en el resto del estado ya ha comenzado a recuperarse.
El último balance del Gobierno sobre la materia apunta que, tras la caída de ingresos del 23% registrada en el primer semestre de 2009, este año la recaudación creció en toda España un 10,4% entre los meses de enero y junio gracias, sobre todo, a la mejora del consumo interno. Sin embargo, en Alicante, donde el batacazo del año pasado aún fue mayor -el pago de impuestos descendió un 35% en la provincia-, la recaudación apenas varió un 0,3%, hasta los 851,1 millones de euros.
Si se analiza por partidas, se observa que la gran diferencia está en los impuestos especiales, los que se aplican al alcohol o el tabaco, y en el Impuesto sobre el Valor Añadido, el popular IVA que grava el consumo. En el primer caso, la recaudación en Alicante desciende un 11,1% mientras sube un 7,2% a nivel nacional, y en los ingresos por IVA la provincia registra un ligero retroceso del -0,3% frente a un espectacular avance del 31,4% en el conjunto del país, a pesar de que los datos no reflejan todavía la subida de los tipos que entró en vigor el 1 de julio.
El presidente en la Comunidad Valenciana de la Asociación Española de Asesores Fiscales (Aedaf), Manuel Herrero, considera que las cifras muestran, simplemente, la realidad de la provincia. "La demanda interna en Alicante no puede ser la misma que en otras provincias cuando aquí hay un 24% de paro. El consumo se resiente por fuerza", apunta Herrero.
La estructura productiva de la provincia también influye. Durante el primer semestre no se puede conocer todavía la evolución del sector turístico o de industrias con un fuerte componente estacional como el turrón o el juguete, que concentran la mayoría de sus ventas en la última parte del año, añade el responsable de la Aedaf.
A ello hay que añadir que la construcción siempre ha tenido en la provincia un peso mayor que en el resto del país en la recaudación del IVA y que se trata de un sector prácticamente paralizado, como apunta el presidente del sindicato de técnicos de Hacienda, Gestha, José María Mollinedo. Así, aunque los datos del primer semestre indican un aumento del 8,9% en la venta de viviendas en la provincia, casi todo el incremento se concentra en los inmuebles de segunda manos, que no pagan IVA. Además, apenas se han iniciado nuevas promociones, lo que también impide que se recaude más por los tributos del material empleado.
Si se mira el resto del mapa de España, sólo otras tres provincias, Castellón, Málaga y Baleares, sufren el mismo estancamiento que Alicante en la recaudación de impuestos y en todas ellas la construcción o alguna actividad afín era su principal industria antes de la crisis.