M. J. GIL / D.N. MURCIA / ALICANTE
El presidente de la Región de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, lamentó ayer que el acuerdo entre CAM y Cajamurcia no llegara a cerrarse, después de un año de contactos que la semana pasada permitieron el acercamiento, al ser aceptadas por la Generalitat las dos condiciones que él ponía: que la sede social estuviera en Murcia y que el presidente de la caja murciana, Carlos Egea, fuera el presidente, como "gestor de reconocido prestigio", según afirmó.
Sin embargo, ahora Valcárcel da por cerrada ya cualquier posibilidad de acuerdo y anoche aseguraba que "esto está muerto y enterrado", al tiempo que destacaba la generosidad del presidente de la Generalitat, Francisco Camps, al aceptar sus condiciones. Explicó que había hablado con el presidente valenciano hace unos días y que, tras conseguir "el beneplácito de Camps", se puso en contacto con Carlos Egea para informarle de que sus condiciones habían sido aceptadas.
Valcárcel precisó que los contactos entre CAM y Cajamurcia no habían llegado todavía al terreno de las negociaciones, sino que estaban aún en la fase de "conversaciones", pero aseguró que "es una pena que no se haya alcanzado un acuerdo". Añadió que no conocía con detalle los motivos de la ruptura de las conversaciones, pero preció que "en cuatro días no se negocia esto tan importante", dado que además de consensuar "un consejo de administración paritario", había que "hacer números, estudiarlos y ajustarlos".
"Desconozco los números y no me compete entrar en eso. Mi papel es convencer", dijo, al tiempo que se mostraba convencido de que ya no quedan posibilidades de retomar los contactos entre CAM y Cajamurcia, algo que también apuntaron desde ambas entidades ayer.
A su juicio, se ha perdido una oportunidad histórica, dado que "habíamos conseguido que Murcia fuese la sede social de la caja", en un momento en que "la presión de otras alternativas es mucha". Recordó que en junio acaba el plazo establecido para las fusiones entre las entidades que quieren acogerse a las ayudas del FROB, destacando que "el Banco de España ha puesto fecha de caducidad".
Por su parte, Cajamurcia da por "zanjadas" totalmente las conversaciones con Caja Mediterráneo, que quedaron rotas el lunes después de un fin de semana frenético de negociaciones entre la cúpula de CAM y el presidente de Cajamurcia, Carlos Egea. Un portavoz de la entidad murciana aseguraba ayer que había quedado totalmente descartada "la posibilidad de un fusión con CAM". La caja murciana reiteró ayer que su situación de solvencia y rentabilidad la sitúan entre las entidades españolas mejor situadas.
Desde la CAM, fuentes no oficiales también descartaron retomar las negociaciones y achacaron a un excesivo "personalismo" de los directivos murcianos el fracaso de la operación. La entidad alicantina asegura que seguirá ahora con su "hoja de ruta".