D. NAVARRO
El presidente de la CAM, Modesto Crespo, valoró ayer positivamente la nueva estrategia de su rival Bancaja para reducir su cartera de viviendas, consistente en ofrecer hipotecas en las que no se paga nada, ni capital, ni intereses, durante los tres primeros años. "Es una buena iniciativa. Todo lo que contribuya a que los empresarios se deshagan del stock acumulado es bueno", aseguró antes de apuntar que la CAM tiene "otras opciones", como los descuentos, para satisfacer las necesidades de sus clientes.
En la misma línea, el director general de la caja alicantina, Roberto López Abad, se refirió a la posibilidad de que los promotores participen en dicha iniciativa. "Todos estamos hablando del 'riesgo promotor' que hemos financiado o que estamos financiando -en referencia a la abultada deuda que las empresas inmobiliarias tienen con la banca por la falta de ventas- y hacemos todo lo posible para evitar que se transforme en morosidad", explicó. En este sentido, aseguró que el mercado inmobiliario "está en un punto dulce" porque los tipos de interés "jamás habían estado tan bajos en los últimos diez años" y los precios se han reducido "notablemente", lo que contribuirá a reactivar el negocio.
Por su parte, el subdirector general de Bancaja, Miguel Bastida, aseguró ayer que la entidad confía en vender 12.000 viviendas este año con esta nueva hipoteca. "No se trata de ganar dinero", dijo, "si no de sacar un stock de vivienda al mercado".