R. CARRIZOSA
El Consell abogaría ahora por una "fusión virtual" -técnicamente denominada Sistema Institucional de Protección (SIP)- entre la CAM, Bancaja, Caixa Ontinyent y otra de menor tamaño de fuera de la Comunidad, que fuentes cercanas al gobierno autonómico identificarían con la balear Sa Nostra. Las entidades de ahorro autonómicas estarían estudiando en estos momentos esta fórmula de "fusión virtual", sin descartar otras operaciones, según las mismas fuentes, aunque en las cajas no contrastan estas informaciones.
Las ventajas que ofrece el Sistema Institucional de Protección encajaría, además, con el planteamiento original del Consell de tener unas entidades financieras fuertes. Con el sistema SIP, las cajas a aliarse no perderían a corto plazo la personalidad jurídica -sus marcas-, ni sus sedes y reforzarían a las valencianas entre las primeras del ránking nacional, según las mismas fuentes del entorno de la Generalitat. Bancaja es la tercera y la CAM es la cuarta.
El nuevo planteamiento del gobierno de Francisco Camps parece querer acabar, así, con las reticencias de representantes sociales y económicos de las zonas donde están radicadas, tanto CAM como Bancaja, ante el planteamiento anterior de una fusión -al estilo tradicional- entre las cajas valencianas, ya que con este sistema ninguna de ellas perdería su personalidad jurídica.
En este sentido, los que han dejado muy clara su postura desde el primer momento ante el nuevo escenario de fusiones que se avecina han sido los empresarios de Alicante, que han rechazado que Caja Mediterráneo pudiera perder su centro de operaciones ante cualquier alianza con contra entidad. También empresarios y sindicatos provinciales han aludido al elevado coste social que una fusión CAM-Bancaja conllevaría por la duplicidad de sus redes. Estudios sindicales apuntaban recientemente a la pérdida de más de 4.000 empleos y la supresión de unas 400 oficinas.
Este sería el tercer planteamiento que la Generalitat lanza acerca de una fusión sobre las cajas de la Comunidad en tres semanas. Primero instó a una concentración CAM-Bancaja, a través del vicepresidente económico, Gerardo Camps. Después, el Consell eludió hablar de fusiones y aseguró que eran los órganos de gobierno de las entidades los que debían tomar esas decisiones y, ahora, apostaría por una "fusión virtual".
En un acto ayer de la Asociación de la Empresa Familiar de Alicante, el vicepresidente económico, Gerardo Camps, casi hizo una exposición didáctica de las ventajas de las "fusiones virtuales". Preguntado sobre las directrices del Banco de España para que la CAM entre en una operación de este tipo con Caja Madrid -como ya apuntó este periódico-, Gerardo Camps explicó que "el SIP es una nueva fórmula que, al final, llega a un proceso de fusión entre las cajas que así lo acuerden, aunque al principio mantienen su personalidad jurídica y parte de las competencias que ahora tienen. El resto se cede a un organismo que está por encima de las decisiones que se puedan tomar por cada una de las cajas. Pero está contemplado y es perceptor de ayudas del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB)".
El conseller Gerardo Camps volvía ayer a Alicante después de que hace apenas tres semanas -en otro acto en la capital- generara polémica con unas declaraciones en las que instaba, directamente, a una fusión entre la CAM, Bancaja y Caixa Ontinyent.
El vicepresidente Camps aseguró que "me consta que se están dando pasos de estudio de todas las alternativas. La posible fusión (el proceso tradicional) entre las cajas valencianas, también. Se están moviendo no sólo los representantes de las entidades, sino los equipos técnicos de las mismas para barajarla como cualquier otra posibilidad".
Gerardo Camps aludió, no obstante, en repetidas ocasiones a que el "Consell respetará las decisiones de los órganos de gobierno de las cajas" e, insistió, en que éstas deben tomarse en "este ámbito, que es el valenciano". El vicepresidente económico del Consell también indicó que cualquier resolución que adopten las entidades debe esperar a que termine el actual proceso de renovación de sus órganos de gobierno". El plazo terminaría "a principios de 2010, que también coincide con el periodo del final de las ayudas del FROB y mucho nos tememos que Bruselas limite el tiempo para la concesión de esas ayudas, con lo que hay que darse relativa prisa y tomar decisiones". Sobre las reticencias de empresarios alicantinos a que la CAM pudiera perder su sede ante cualquier fusión, Gerardo Camps indicó que "los empresarios alicantinos coinciden conmigo que lo que quieren es lo que quiere el Consell: que las decisiones se tomen en la Comunidad, antes de que se tomen fuera. Y lanzó esta pregunta al aire "¿Por qué las decisiones no se pueden tomar desde Alicante?"