EFE. BRUSELAS
Tras cinco trimestres consecutivos sumida en la recesión, la economía europea regresó entre julio y septiembre a la senda del crecimiento impulsada por la recuperación de algunos de sus motores, como Alemania, Francia e Italia. Sin embargo, tres países de la eurozona siguen en tasas negativas, entre ellos España que, según la Comisión Europea, será el último país en superar la crisis.
En el tercer trimestre del año, el PIB de la zona euro creció un 0,4% respecto al periodo anterior, mientras que el del conjunto de la Unión lo hizo un 0,2%, según los primeros datos difundidos ayer por Eurostat, la oficina estadística comunitaria.
Alemania y Francia, las dos mayores economías del euro, confirmaron su recuperación al registrar el segundo trimestre consecutivo de crecimiento. En concreto, el PIB francés creció un 0,3%, como ya hiciera en los tres meses anteriores, mientras que el alemán -que entre abril y junio había aumentado esa misma cifra- cerró el tercer trimestre con un alza del 0,7%, por encima de las expectativas de muchos analistas.
Siguiendo la estela de las dos "locomotoras" europeas, Italia, Holanda, Bélgica y Austria volvieron al crecimiento en este trimestre. En el caso italiano, los datos confirmaron el fin de la recesión de más de un año, con un crecimiento del 0,6%, dejando a España como la única gran economía del euro que sigue en números negativos, con una caída del PIB del 0,3%.
El furgón de cola
La leve mejoría registrada por la economía española, que se anotó la menor caída trimestral desde el comienzo de la recesión, no evita que España se quede claramente por detrás de la mayor parte de sus socios del euro en el proceso de recuperación. Junto a ella, sólo Grecia (-0,3%) y Chipre (-1,4) siguen en negativo dentro de los países de la Eurozona para los que hay datos.
La Comisión Europea (CE) celebró ayer los números positivos del conjunto de los países del euro, pero advirtió de que la mejora de la economía será "gradual", tal y como indicó en sus previsiones para los próximos meses. "Hemos salido de la recesión, pero no del impacto de la crisis", señaló la portavoz de Asuntos Económicos del Ejecutivo comunitario, Amelia Torres, en unas declaraciones a los periodistas. Igualmente, las previsiones de la CE insisten en que España será el último país en abandonar los números rojos.
Fuera de la zona del euro, el Reino Unido moderó su desplome pero continúa también en negativo (-0,4%), mientras que Hungría (-1,8%) y Estonia (-2,8 %) registran las peores caídas trimestrales. Lituania, con una economía duramente golpeada por la crisis, dio un giro radical en los últimos meses y vio como su PIB creció un 6%, cuando en el periodo anterior había caído un 7,7%.
Si se compara con el tercer trimestre de 2008, la economía en el área de la moneda única se contrajo de julio a septiembre un 4,1% y el 4,3% en toda la Unión, frente al 4,9 y el 4,8 registrado entre abril y junio. Por el momento, todos los países con datos disponibles siguen viendo caer su PIB en términos interanuales. La peor evolución en los Veintisiete es la de Estonia y Lituania, que pese a su recuperación, acumulan caídas en torno al 15%. Con los datos de hoy, Europa pone fin oficialmente a su peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial y acompaña a otras potencias como Estados Unidos y Japón en la vuelta al crecimiento económico.