EFE. CÓRDOBA
El miembro del comité ejecutivo y del consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE) José Manuel González-Páramo advirtió ayer de que el organismo regulador no esperará a los países "más rezagados", entre ellos España, si considera que es necesario subir los tipos de interés. González-Páramo, en declaraciones a los periodistas antes de impartir una conferencia en Córdoba, puntualizó no obstante que dicha subida se llevará a cabo "en el momento oportuno y cuando los riesgos al alza para la estabilidad de precios así lo aconsejen".
Sobre cómo afectaría esa subida a España, subrayó que será "menos conveniente" para aquellos países que estén "más retrasados en su recuperación", por lo que corresponderá a los gobiernos nacionales "comprender" la situación para tomar las medidas oportunas. De esta manera, aseguró que con la situación actual de "países en crecimiento negativo y positivo no cabe excluir una situación" de subida de tipos, a pesar de que esto pueda retrasar su recuperación.
Por otro lado, González-Páramo que habrá que comprobar "con qué fuerza" logra salir España de la recesión, ya que "no cualquier tasa de crecimiento crea empleo, y esa es la clave de la situación actual" del país. Igualmente, señaló que "no parece fácil" que nuestro país alcance una tasa de inflación positiva antes de acabar el año, cómo si se espera que ocurra en la mayoría de los estados que forman parte de la eurozona. Sin embargo, rechazó la posibilidad de que se caiga en la deflación ya que el Banco Central Europeo "ha cumplido su misión".
Reestructuración bancaria
El consejero del BCE también se refirió a los procesos de reestructuración bancaria puestos en marcha en España que deben ser "rápidos" porque sería "fundamental" contar con sistemas bancarios "en condiciones de cumplir con su función a pleno rendimiento cuando se produzca la recuperación, y debe tratarse de evitar a toda costa que el crédito constituya una limitación en la recuperación".
Finalmente, manifestó que se explicarán las fórmulas para "retirar las medidas extraordinarias de liquidez", que debe ser gradual ya que "la normalización de los mercados financieros debe ser paralela y gradual a las recuperación de las economías".