REDACCIÓN
La Confederación General del Trabajo (CGT), segundo sindicato con más representación en la CAM, anunció ayer que promoverá sendas manifestaciones en Alicante y Valencia en contra de una posible fusión entre Caja Mediterráneo y Bancaja por considerar que la operación multiplicaría los efectos de la crisis con un mayor aumento del paro, disminución de la financiación y deterioro de la obra social.
CGT adelanta que luchará "con todas sus fuerzas" contra "este despropósito" y apuesta por la unidad de los sindicatos, partidos políticos y sociedad en general "para defender la continuidad de nuestra empresa, que tiene el volumen suficiente para seguir siendo líder en el sector". Para ello, el sindicato propone a las diferentes fuerzas sociales la creación de una plataforma en la que se acuerden las respuestas necesarias "para frenar, de una vez por todas, la agresión que vivimos desde el Gobierno de la Generalitat Valenciana".
Preocupada por las noticias sobre la hipotética integración, CGT se ha reunido en los últimos días con la dirección general de recursos de la CAM, que ha transmitido al sindicato un mensaje de tranquilidad y de defensa de la continuidad de la empresa y los puestos de trabajo.
Este sindicato calcula que la hipotética fusión acarrearía la pérdida directa de los servicios centrales, informáticos, territoriales, OBS y participadas de CAM. También traería consigo "una duplicidad notable de oficinas en la red de ambas cajas, que se extrema en las provincias de Alicante y Valencia, con una pérdida de más de 7.000 empleos". CGT sostiene que la mayor parte de la destrucción de los puestos de trabajo se produciría en Alicante, "ya que Bancaja ha manifestado claramente en público que sólo están dispuestos a absorber a Caja Mediterráneo y liderar de este modo el resultado de la fusión".