M. POMARES / REDACCIÓN
Los alcaldes de Alicante y Elche, Sonia Castedo (PP) y Alejandro Soler (PSPV-PSOE) expresaron ayer su frontal rechazo a que la provincia pueda perder la sede financiera de la entidad resultante de una hipotética fusión entre las cajas de ahorros de la Comunidad -CAM, Bancaja y Caixa Ontinyent-. El más tajante fue Soler, que rechazó de plano la integración, en sintonía con una parte del consejo de la entidad alicantina, el empresariado provincial y la Diputación. Por su parte, Castedo rechazó que la ciudad de Alicante pueda perder "fuerza" con un posible traslado del epicentro financiero en el caso de que prospere la operación.
Soler aseguró que el planteamiento del Consell en la posible fusión "es un intento de desviar la atención sobre el debate principal que en estos momentos afecta a la Comunidad, y que se refiere a los casos de corrupción en los que se está viendo inmerso el PP y a la incapacidad del Consell de actuar a favor de los intereses de los valencianos". Además, calificó la operación, en caso de que se formalice, de "atentado contra los intereses de los ciudadanos de Elche y de la provincia". A su juicio, "el debate sobre la posible fusión debería partir de las propias entidades financieras y no desde la Generalitat" y lamentó "la improvisación absoluta del Consell al sacar a relucir el debate en los medios de comunicación". En su opinión, "los que tienen que hablar son los propios responsables de las entidades financieras, que no han dicho en ningún momento que la fusión sea necesaria desde el punto de vista económico". También dijo que "el planteamiento, en caso de que se formalice la fusión, es contrario a los intereses de los ciudadanos de la provincia y de Elche, ya que se perderían oficinas y puestos de trabajo, pero también capacidad para las empresas y para las familias, que tendrían menos entidades financieras y, por tanto, menos posibilidades económicas a la hora de emprender una actividad". Por ello, anunció que piensa "luchar contra esa situación, ya que tenemos instrumentos políticos y capacidad desde la entidad porque el PSOE tiene representantes en la CAM". "Es de las pocas cosas que tenemos en la provincia y es imprescindible que siga aquí para el futuro de la ciudad y la provincia".
Por su parte, la alcaldesa de Alicante afirmó que, en el caso de que se produjera una fusión entre la CAM y Bancaja, el Ayuntamiento está "abierto a que cualquier central de cualquier banco que se quiera instalar en la ciudad" y en este supuesto, tendrá "las puertas abiertas y todas las facilidades del mundo, aquí". "Es un tema en el que yo no voy a entrar, yo estoy aquí para ganar, yo no estoy aquí para perder, y mi ciudad, mi provincia, los empresarios y los ciudadanos están por encima de absolutamente todo, y yo estoy aquí para ganar, y para que esta ciudad cada vez tenga más y más fuerza", subrayó. Castedo recalcó que no tenía argumentos ni datos suficientes para abordar una cuestión tan "compleja" como la integración, aunque siempre defenderá que Alicante retenga la sede de la entidad resultante en el caso de fusión. "Por eso, no será por mí por lo que esta ciudad pierda absolutamente nada de fuerza, sino que, al contrario, haré todo lo que esté en mi mano para que esa fuerza de la ciudad de Alicante cada vez vaya a más", añadió.