REDACCIÓN
El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, defendió ayer que las decisiones que adopten las cajas de ahorros de la Comunidad Valenciana -CAM, Bancaja y Caixa Ontinyent- respecto a su futuro han de tomarse "siempre" en el ámbito autonómico, desde un planteamiento social y económico pero también teniendo en cuenta el político. Sin embargo, el jefe del Consell no hizo ningún llamamiento a la fusión, pese a que su vicepresidente económico, Gerardo Camps, ha animado varias veces en los últimos días a las entidades a acometer la operación. Sin citar expresamente una hipotética fusión CAM-Bancaja, el presidente de la Generalitat abordó indirectamente la cuestión tras la firma de los convenios de colaboración con los presidentes de las tres entidades, José Luis Olivas, Modesto Crespo y Rafael Soriano, para la puesta en marcha de una línea de financiación para pymes y autónomos. Se trata de la primera referencia de Camps al proceso desde que el conseller de Economía rescatara el domingo el debate de la fusión.
El presidente del Gobierno valenciano afirmó que cualquier decisión que se adopte en el presente y el futuro sobre esta cuestión corresponde a los órganos de gobierno de las entidades, pero agregó que la Comunidad tiene "la fuerza suficiente para seguir teniendo entidades financieras con sedes políticas" en esta autonomía. "Tenemos un ámbito de decisión económico-política y financiera que ha permitido que nuestra tierra se sienta fuerte, vertebrada y con instituciones de primer nivel para no tener que depender absolutamente de nadie", aseguró.
Camps indicó que en la Comunidad se continuarán tomando las decisiones que correspondan "siempre desde un planteamiento social y económico, pero siempre también sabiendo que el ámbito político de la Comunidad tiene que continuar vertebrando expectativas de futuro" para las tres provincias. También dijo que confía "plenamente" en las decisiones que adopten los órganos de gobierno de las cajas porque lo harán en beneficio de la Comunidad "y de Alicante, Valencia y Castellón".
Las cajas tienen "grandes equipos directivos" que saben "lo que tienen que hacer y decidir en cada instante", indicó Camps, antes de reiterar que las tres entidades son "potentes" en esta región y las decisiones "han de tomarse en nuestra tierra".
Al terminar su intervención, Camps declinó contestar a las preguntas de los periodistas y se limitó a negar que el proceso electoral de las cajas, actualmente en marcha, se vaya a paralizar. Esa negativa a la paralización de la renovación de los órganos de gobierno de las cajas se interpretó en medios financieros de la Comunidad como un aplazamiento, de hecho, de cualquier integración, toda vez que un proceso de fusión implica necesariamente la paralización previa del proceso electoral de las entidades. El jefe del Consell hizo esta salvedad sin que nadie le preguntara por ello y cuando un buen número de consejeros y trabajadores de las cajas estaban pendientes del detalle: si había frenazo al proceso electoral, estábamos en la antesala de la fusión. Pero no hubo tal.
Tras el pleno del Consell, la portavoz del Gobierno autonómico, Paula Sánchez de León, aseguró que el Ejecutivo va a velar para que las cajas de ahorros de la Comunidad "sigan manteniendo la identidad" y que ésta "no sea invadida", y para que "no haya intromisiones de fuera" o "ajenas" por parte de órganos que no sean de la Comunidad.
Preguntada acerca de si sus afirmaciones suponen que en una hipotética fusión entre CAM y Bancaja no se sumaría Caja Murcia, Sánchez de León explicó que no hablaba de fusiones, porque no entra dentro del ámbito competencial del Consell, sino de velar por que "no haya intromisiones que hagan cuestionar la identidad de nuestras propias cajas de ahorros".
Por su parte, el portavoz socialista en las Cortes Valencianas, Ángel Luna, dijo en la Ser que el PP ha querido tender una "cortina de humo" con el anuncio de fusión para desviar la atención del caso Gürtel, al tiempo que recordó a los populares que "para poder acometer cualquier proceso de fusión, tendrá que contar con los socialistas y será muy difícil que prospere si se les excluye". El próximo martes finaliza el plazo en las Cortes Valencianas para la renovación de 25 consejeros en Bancaja y cuatro en Caixa Ontinyent, mientras que en el caso de la CAM acaba a mediados de diciembre.
Mientras, el diputado de EU en las Cortes Lluís Torró emplazó al presidente Camps a "no precipitarse en la fusión de las cajas de ahorro" y a "reforzar el carácter público" de las entidades financieras. A su vez, el secretario del Bloc, Enric Morera, tildó de "surrealista" que Camps diga que la decisión sobre una hipotética fusión debe ser de sus presidentes porque "no tiene sentido que diga que el Consell va de espectador cuando es de dominio público el espectáculo que tiene el PP por el control de Caja Madrid".