EFE. DETROIT/ZARAGOZA
El Consejo de Administración de General Motors decidió ayer cancelar la venta de su filial europea Opel a la empresa canadiense Magna International. La empresa explicó que decidió dar marcha atrás a la operación debido a "la mejora de las condiciones de negocio" registrada en las últimas semanas, así como la importancia de las dos marcas, Opel y Vauxhall, que estaban en venta.
El vicepresidente de General Motors (GM), John Smith, adelantó ayer que el plan de reestructuración de Opel que el fabricante presentará "pronto" es "muy similar" al formulado por Magna y que supondrá la eliminación de unos 10.000 puestos de trabajo en Europa. Por su parte, el vicepresidente de Finanzas de General Motors Europa, Enrico Digirolamo, aseguró ayer que la factoría de Opel en Figueruelas es clave en la estrategia futura de General Motors.
La decisión creó conmoción en Alemania, dada la implicación del Gobierno en el proceso de venta. El comité de empresa de Opel en Alemania ha convocado para hoy jueves huelgas en las fábricas alemanas y los trabajadores de otras factorías de Opel en Europa se unirán previsiblemente a la acción de protesta mañana viernes y el próximo lunes. Mientras, la planta de General Motors en Figueruelas (Zaragoza) no convocará huelgas ni otro tipo de movilizaciones hasta conocer el plan industrial de la matriz estadounidense, según indicó ayer el secretario general de UGT en la factoría zaragozana, Pedro Bona. Por su parte, el ministro de Industria, Miguel Sebastián, dijo que cualquier acuerdo que se logre con General Motors sobre el futuro de la planta de Opel en Figueruelas no podrá ser peor al alcanzado con la empresa austríaco canadiense Magna porque "no vamos a volver a la casilla de salida".