R. C.
La tensión entre los dos grandes partidos con representación mayoritaria en las Cortes Valencianas (PP y PSPV) a raíz del caso Gürtel parece que en un futuro inmediato va a extenderse a la negociación sobre la renovación parcial de los órganos de gobierno en Bancaja y la CAM. En los primeros intentos para iniciar los contactos, el PP ha rechazado, de momento, consensuar la lista a renovar por parte de la Generalitat.
De aferrarse el PP a esta postura, rompería con la consolidada tradición de negociar la lista entre los dos partidos. Aunque los distintos procesos de renovación en las cajas autonómicas no han estado exentos de dificultades, siempre en el último momento, se ha alcanzado el pacto.
En estos momentos existe el temor entre representantes designados en las entidades financieras de la Comunidad -tanto de un partido como de otro- de que la situación se complique. Otros, no obstante, confían en que "se negocie, aunque sea en el último momento, como otras veces". Pero el tiempo apremia, sobre todo para el proceso de renovación en Bancaja, cuyo plazo expira a mediados del próximo mes. Para el caso de Caja Mediterráneo, el plazo se amplía hasta el 21 de diciembre, fecha en que finaliza la recepción de designaciones de consejeros generales representantes de corporaciones, Generalitat, empleados y entidades fundadoras. En total, en la CAM se renueva el 50% de los 180 consejeros, de los que 23 correspondería designar a la Generalitat. Los más pesimistas temen que las tensiones políticas -con recursos incluidos- por el caso Gürtel obstaculice el acuerdo. El ejemplo más próximo es el bloqueo que mantiene el PP en las Cortes de la designación de la secretaria de organización del PSOE, Leire Pajín, como senadora.