D. NAVARRO
Llovió pero lo hizo a destiempo. La irregularidad que han presentado las precipitaciones este año ha provocado una reducción del 7,6% en la cosecha de uva de los productores integrados en la Denominación de Origen (DO) de Alicante, según explicó ayer su presidente, Francisco Amorós, durante el certamen Firavinum.
Con la recolección recién finalizada, las estimaciones de la DO sitúan la producción de este año en 37,5 millones de kilos de uva, 3,1 millones menos que en 2008. "El problema es que llovió en abril pero el verano fue muy seco, lo que provoca que la uva se quede más clara y pese menos, y luego nos cayó mucha agua durante la cosecha", explicó Amorós. De hecho, las repetidas tormentas durante el mes de septiembre favorecieron la expansión de un hongo que acabó por pudrir hasta un millón de kilos de la variedad monastrell, la última que se recoge.
No obstante, el presidente de la DO aseguró que toda esa fruta se ha retirado del mercado y que el resto ha llegado a las bodegas "en muy buenas condiciones", por lo que confió en que la cosecha pueda recibir el calificativo de "excelente" por parte del comité de cata. De ser así, sería la tercera vez en cuatro años (con la excepción de 2007, que fue "muy buena") en que se obtiene la máxima calificación posible, "algo que no ha conseguido ninguna denominación hasta el momento", apuntó Francisco Amorós.
Al respecto, Amorós relató que esta mejora de la calidad en los últimos años se está reflejando en un aumento del porcentaje de la producción que se embotella, frente a la caída de las ventas a granel. De hecho, el consejo de denominaciones de origen españolas acaba de felicitar a la alicantina por ser la única, junto a la de Rueda, que ha mantenido esta tendencia en plena crisis económica.
El presidente de los viticultores alicantinos también señaló que, a pesar del descenso de la producción, confían en seguir aumentando el volumen de exportaciones, que sólo en el primer semestre de este año se incrementó en un 9,8%. En este sentido, explicó que los caldos bajo el paraguas de la denominación de origen ya se envían a 40 países y destacó la presencia de marcas alicantinas en lugares tan distantes como China, la India o Madagascar. Igualmente, los caldos de la provincia están mejorando su distribución en Sudamérica a pesar de la fuerte competencia que suponen los vinos producidos en Chile o Argentina.