EFE. BARCELONA
Las cajas de ahorro de Catalunya, Tarragona y Manresa celebrarán el próximo martes, 13 de octubre, un consejo de administración extraordinario cada una de ellas para proponer la fusión de las tres entidades, según informaron ayer fuentes financieras conocedoras del proceso. Algunas de las entidades ya han convocado sus consejos de administración mientras que Caixa Catalunya lo hará presumiblemente hoy para que las tres reuniones se celebren simultáneamente.
Tras la celebración de los consejos se prevé que los responsables de la fusión, encabezados por el director general de Caixa de Catalunya, Adolf Tudó, presenten el proyecto de fusión con sus previsiones y aspectos económicos ante el Banco de España. Esta será la segunda gran fusión de cajas que se negocia en Cataluña después de la que ya se está preparando por parte de las cajas de Terrassa, Sabadell, Manlleu y Girona.
Las diputaciones de Barcelona y Tarragona tendrán que consensuar el nombre del presidente de la nueva caja que surja de la fusión de las cajas de Catalunya, Manresa y Tarragona, según fuentes cercanas a los contactos entre las entidades. Con este acuerdo se solventará el último fleco pendiente para que se fusionen la tres cajas, una operación que podría aprobarse en los consejos de administración extraordinarios que se celebrarán el próximo martes. En las conversaciones se ha acordado inicialmente que el actual presidente de Caixa Catalunya, Narcís Serra, lo siga siendo de la caja resultante durante dos años, lo que se considera el período transitorio de la fusión.
Lo que todavía no está claro es si se mantendrá la marca "Caixa Catalunya" o se buscará un nuevo nombre para la nueva entidad, lo que ya ha suscitado algunas críticas. Entre los que se oponen al cambio de denominación estaría Antoni Serra Ramoneda, que durante 20 años ha presidido la caja. A su juicio, la Generalitat debería evitarlo ya que "el mejor activo que tiene Caixa Catalunya es su nombre". Algunas fuentes han apuntado la conveniencia de un cambio de denominación para evitar el rechazo que suscita esta comunidad autónoma en algunas capas de la población.