R. CARRIZOSA
Un total de 7.700 hogares alicantinos se han encontrado en apenas tres meses en una nueva y difícil situación como es la de tener a todos sus miembros en paro. Con ellos, la cifra total de viviendas en las que se ha instalado el "pleno desempleo" se eleva a 64.800, según los últimos datos del Instituto Valenciano de Estadística (IVE) correspondientes al segundo trimestre de este año y basados en los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA). Tres meses antes, los hogares provinciales en esta misma situación se elevaban a 57.100.
Las estadísticas que revelan mensualmente la continuada sangría del paro que sufre Alicante desde el inicio de la crisis, también se traducen inmediatamente en precariedad económica al trasladar las cifras a las circunstancias familiares.
Sin ingresos
Unos 32.700 hogares subsisten sin perceptores de ingresos. Son 2.600 más que los 30.100 registrados a principios de año. ¿De qué viven estas familias? Es la pregunta que asalta a la secretaria general de CC OO en l´Alacantí-Les Merines, Consuelo Navarro, quien insta al Consell a "hacerse también esta pregunta y a responderla con los instrumentos que tiene como la Renta Garantizada de Ciudadanía", una ayuda de subsistencia de la Generalitat.
La aplicación de esta ayuda contribuiría "a paliar estas situaciones de precariedad que viven muchas familias y evitarían, así, que se rozase el umbral de la pobreza". Para Navarro, incluso, resulta contradictorio el hecho de que "sean los mismos datos del Instituto Valenciano de Estadística los que reflejen la precariedad de las familias alicantinas y el propio Consell no los utilice para poner soluciones".
La misma reivindicación sobre la Renta Garantizada de Ciudadania la comparte el secretario general de UGT en l´Alacantí, Óscar Llopis, quien denuncia que el "Consell sige sin aplicar esta normativa", por lo que le insta a "tener celeridad y a no poner trabas en los requisitos a exigir". Llopis insiste, asimismo, en la preocupación por el "riesgo en que estas familias se encuentren en el umbral de la pobreza".
Los últimos datos de coyuntura sobre viviendas familiares también revelan cómo el incremento de las cifras del paro van sumando miembros sin empleo o sin prestación alguna a los hogares alicantinos.
Más viviendas
En el segundo trimestre de este año las viviendas familiares registradas en la provincia se elevaban a 722.700, que representan 3.100 más que tres meses antes. Del total, 302.000 cuentan con un perceptor de ingresos, es decir, un 41,7% de los hogares alicantinos sólo tiene a uno de sus miembros para sustentar la economía doméstica: ropa, comida, hipoteca, colegios, luz, agua y teléfono, entre los gastos corrientes. En mejor situación se encuentran 388.000 viviendas -el 53,6% del total-, ya que dos o más de sus integrantes aportan un suelo al presupuesto familiar.
Por otra parte, entre los 302.000 hogares que dependen de un único sueldo, en el 28,8% de los casos están compuestos por dos personas y en el 29,8%, por tres o más miembros.
En el otro lado de la balanza de la coyuntura familiar alicantina se encuentran los 368.900 hogares, es decir el 51% de las 722.700 viviendas, que tienen a todos sus integrantes ocupados. No obstante, esta situación de "pleno empleo" en el hogar han dejado de vivirla 1.900 de los núcleos familiares alicantinos. Los efectos del incesante incremento del paro también están arañando progresivamente cuota de empleo en muchas casas de la provincia.