V. ROMERO
El presidente del Consejo de Cámaras de la Comunidad, Arturo Virosque, se sumó ayer a la opinión del presidente de la patronal española Gerardo Díaz Ferrán y reclamó a la Generalitat Valenciana y al Gobierno central austeridad en las cuentas públicas. "No sé lo que se tardará en salir de la crisis, pero mientras no se tomen medidas, y aquí no las está tomando nadie, para poder salir de la crisis estamos perdidos". Virosque reclamó tanto al Ejecutivo autonómico como al central "restringir al máximo los gastos en infraestructuras que no tienen rentabilidad de momento". El también vicepresidente de Bancaja no especificó en detalle qué obras deberían dejarse para otra fase económica, pero habló de las que tiene una consideración exclusivamente "emblemática". Por contra aseguró que la inversión debería concentrarse en carreteras y ferrocarriles y que hay sectores que son "intocables", como la sanidad, la cultura y la seguridad.
Virosque también habló de un "exceso de funcionarios, especialmente en Madrid", pese al elevado número de competencias trasferidas. El aviso, no obstante, pareció dirigido también a la Generalitat, una de las administraciones autonómicas en las que más ha crecido el gasto de personal. Asimismo, coincidió con Díaz Ferrán en su posición contraria a la subida de impuestos que planea el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
El presidente de la Cámara de Comercio hizo estas declaraciones en el acto de firma de un convenio con el presidente del Tribunal de Defensa de la Competencia, Fernando Castelló, para la promoción de los servicios y defensa de la competencia entre las pequeñas y medianas empresas. Virosque aprovechó para lanzar un torpedo a "las grandes constructoras" a las que invitó a rebajar los precios entre un 20% y un 30%. Para volver a vender "hay que liquidar los pisos que no se venden".