M.J. GIL/ R.C.
El presidente de la Comunidad de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, insistió ayer en que en si, finalmente, se cierra una operación de fusión entre la CAM y Cajamurcia, la presidencia de la entidad resultante debe ostentarla el actual mandatario de la segunda, Carlos Egea.
Estas declaraciones -realizadas tras la entrega de unos premios en Murcia- se producen apenas cuatro días después de exigir también el Gobierno murciano la sede fiscal dentro de un posible proceso de fusión.
El pasado jueves, el presidente de la CAM, Modesto Crespo, mostraba abiertamente su interés por "bailar con la más guapa", aunque calificaba de "conjeturas" una fusión con Cajamurcia.
Preguntado ayer Valcárcel si considera a la CAM la pareja de baile más adecuada para la entidad murciana, el presidente del Gobierno regional respondió que "no me corresponde a mí decir quién debe fusionarse con quién. Para eso están los consejos de administración y son ellos los que deben ponerse de acuerdo", aunque apuntó que la CAM "es una entidad magnífica".
No obstante, defendió su derecho a poner ciertas condiciones a la fusión. "Estaría bueno que yo no tuviera el derecho a decidir condiciones, como presidente (de la Comunidad), pero a partir de ahí mi papel ha terminado", apuntó.
Además de reivindicar que la sede de la nueva entidad se quede en Murcia, dejó claro que "el presidente debe seguir siendo el presidente de Cajamurcia", al que considera el artífice de "la extraordinaria eficiencia" de la caja de la comunidad autónoma vecina.
En este caso, la exigencia de Valcárcel no hace sino reproducir el esquema inicial, que contemplaría que Egea accediera a la máxima responsabilidad de la nueva entidad, tras un periodo de transición como co-presidente con el mandatario de la CAM, Modesto Crespo. Sin embargo, el planteamiento del responsable murciano de reclamar la sede fiscal sí choca con las pretensiones de Caja Mediterráneo, que apuesta por sedes compartidas: la matriz, en Alicante y la del grupo financiero y empresarial, en Murcia.
Estos últimos posicionamientos del Gobierno de la Región de Murcia ante un posible proceso de fusión son contemplados por algunos consejeros de Caja Mediterráneo con cierto recelo. "Es como si se tuvieran muchas prisas", aseguran, por lo que piden "prudencia". Incluso, representantes socialistas en el máximo órgano de la CAM, van más alla y tildan de "improcedente el espectáculo que se está dando" con las declaraciones sobre posibles alianzas, "sobre la situación de las cajas y los efectos de las mismas".