JORGE FAURÓ
Consejeros de los principales grupos de representación en los órganos de gobierno de Caja Mediterráneo consideran "positiva" una hipotética fusión entre la entidad y Cajamurcia, aunque creen que la operación sería "complicada" a la hora de conjugar los intereses de los gobiernos valenciano y murciano. Representantes de la CAM en Alicante y Murcia y el portavoz de los vocales socialistas expresaron ayer sus dudas de que la integración llegue a producirse, pero en caso de que tuviera lugar, coincidieron, permitiría ganar posiciones en el sistema financiero español y consolidaría la expansión de la caja resultante.
"Debemos ser conscientes de la situación de las entidades financieras en general. Con independencia de dónde estén situadas, todo pasa por las fusiones, pero en este caso [unión CAM-Cajamurcia] lo veo complicado por los inconvenientes y cortapisas que puedan poner los gobiernos autónomos", declaró a este periódico el presidente territorial de la CAM en Alicante, Armando Sala. Aunque altas instancias de la Generalitat Valenciana conocían de primera mano los entresijos de la operación diseñada por la CAM, la noticia causó ayer sorpresa en el resto del Consell.
Caja Mediterráneo considera que Cajamurcia sería la compañera ideal en la política de fusiones que viene alentando el Banco de España desde que estalló la crisis financiera. El ex ministro de Economía Rodrigo Rato ha recibido el encargo de mediar con los gobiernos regionales de las dos autonomías para facilitar la fusión, que se resolvería con dos sedes compartidas (Alicante y Murcia) y convertiría en presidente al actual mandatario de Cajamurcia, Carlos Egea tras un periodo de transición en el que compartiría el cargo con Modesto Crespo. El director general de la CAM, Roberto López, se mantendría como primer directivo. El objetivo final apunta a ganar en tamaño, a pujar en la subasta por Caja Castilla-La Mancha, absorber la balear Sa Nostra y afianzarse como la tercera caja de ahorros española.
Oficialmente, una y otra entidad volvieron a negar ayer que la fusión entre en sus planes, aunque la hoja de ruta de la caja que preside Crespo ya ha comenzado a aplicarse con la entrada en juego del ex director del Fondo Monetario Internacional, Rodrigo Rato.
Tras descartar la unión con Bancaja, este es el primer tanteo de la CAM por integrarse con una caja de otra región. "Esta fusión tendría menos solapamientos de oficinas que con Bancaja", valoró Armando Sala en alusión a las cerca de 200 sucursales que la CAM tiene en Murcia.
El presidente de la territorial de la caja en la Región de Murcia, Angel Martínez, declaró que la unión con Cajamurcia "sería muy buena para fortalecer nuestras posiciones en ambas autonomías, aunque no creo que llegue a producirse, es una operación complicada". Martínez añadió que, en el caso de que se llevara a efecto, "un proceso de suma de estas características concedería a la entidad resultante una mayor posición de firmeza y continuidad".
Más reservas expresan los representantes socialistas en el Consejo de Administración de la CAM. El catedrático de Economía Martín Sevilla, consejero de la entidad por el PSPV, no cree que haya "posibilidades reales" de que los dos grupos acaben uniéndose. "La suma de ambas daría un crecimiento relativamente pequeño y no es más que otra posibilidad de las que se están barajando. En este momento, todas la cajas están barajando distintas opciones, y ésta en concreto se vería condicionada por muchos argumentos políticos".
La responsable de Economía del PSPV-PSOE, Cristina Moreno, exigió ayer a la Generalitat una posición "clara" sobre el futuro de las cajas de ahorro de la Comunidad Valenciana.