EFE. MADRID
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó ayer que la bajada del paro en mayo es un dato "positivo y alentador", pero advirtió de que hay que acogerlo con "cautela y prudencia" porque estamos ante una crisis "severa" y quedan meses de una tarea "difícil y de gran esfuerzo". El presidente cree que el dato debe marcar el cambio de una tendencia y atribuyó la caída a los planes de estímulo económico del Ejecutivo y las autonomías. Por la tarde, en un mitin del PSOE en Badajoz, Rodríguez Zapatero lamentó que los dirigentes del PP "no sólo no ayudan, sino que ni siquiera se alegran cuando sale un dato positivo del paro".