R. CARRIZOSA
Las ventas de coches a particulares se han recuperado un 15% en los tres primeros días de esta semana, después de que el lunes se publicara la normativa para aplicar las ayudas de 1.500 euros establecidas en el Plan 2000E del Gobierno (500 del Ejecutivo y 1.000 de los fabricantes), según informó ayer Faconauto, la federación española que engloba a más de 3.000 concesionarios en España. Los compradores de la Comunidad podrán sumar a estas ayudas, la deducción autonómica de 1.000 euros del Plan Prever de la Generalitat, que decidió la pasada semana ajustar sus procedimientos al programa estatal para simplificar los trámites, aunque sus ayudas entraron en vigor el pasado 8 de mayo.
Tras treinta meses de caídas consecutivas de las ventas, los establecimientos han acogido con satisfacción la reactivación de la demanda. "Además de desbloquear las matriculaciones pendientes desde que hace unas semanas se anunciaron las ayudas al decidir los compradores esperar a beneficiarse de las mismas, se ha registrado en estos tres días un aumento real de pedidos y de cierre de operaciones", confirmó Jorge Ganga, jefe de ventas de Automóviles Gomis (Renault). Aunque los concesionarios provinciales no se atreven a cuantificar la subida en las ventas, sí avalan la cifra de Faconauto y algunos apuntan un repunte del 10%.
Esta federación estima que los establecimientos españoles han vendido mil vehículos entre el lunes y el miércoles de esta semana. La previsión para estos tres días era de 6.000 y las operaciones cerradas han alcanzado las 7.000. "Los datos del miércoles son especialmente significativos, ya que se matricularon 3.217 vehículos a particulares, mercado que atienden directamente los concesionarios, es decir, 500 más de lo que venía siendo habitual. La previsión era que este canal cayera un 30% en mayo pero, gracias a estas ventas, la caída será del 25%", según Faconauto.
La recuperación de la demanda se ha producido después de publicarse el pasado lunes la normativa de aplicación del Plan 2000E y, aclarar la Comunidad su ajuste al programa estatal, porque desde el 18 de mayo en que ponía en marcha el plan, en realidad, se había registrado más una avalancha de consultas que operaciones. Los concesionarios no tenían claro cómo se articulaban las deducciones. Con el documento en la mano, ya están cerrando ventas y recuperando "la semana perdida" del mes de mayo en que se bloquearon los pedidos ante la indefinición e incertidumbre sobre la aplicación y el cobro de las deduccciones. "Es un plan que va a beneficiar al sector, pero que tuvo una mala puesta en escena", indicó Mario Lorenzo, jefe de ventas de Movilsa (Ford).
Los concesionarios se encontraban ayer inmersos en el cierre de mayo, mes en el que, no obstante, no creen que se aprecie el tirón de las ayudas, situación que trasladan al balance de junio.
El precio medio de la demanda mayoritaria se sitúa en vehículos utilitarios y de gama media de entre 12.000 y 15.000 euros y de entre 18.000 y 20.000 euros, según algunos establecimientos alicantinos. El tope impuesto por los planes Prever es de vehículos de hasta 30.000 euros. No obstante, la condición princioal es entregar un coche de más de diez años.
La CE se reúne hoy para estudiar el futuro de Opel
La Comisión Europea ha convocado para hoy un encuentro de ministros de Economía o Industria de la UE, en Bruselas, a fin de analizar la situación del fabricante automovilístico Opel y discutir las distintas opciones para asegurar su supervivencia. Según el portavoz comunitario de Industria, Ton Van Lierop, el objetivo del encuentro es "intercambiar información" con el objetivo de asegurar igualdad de condiciones y "coordinar" las posiciones de todos los afectados. El ejecutivo de la UE ha convocado a todos los Estados miembros, aunque es previsible que a la cita acudan sólo los países directamente afectados por la situación de Opel, es decir, los que tienen plantas de ensamblaje de vehículos (como España) y aquellos en los que hay proveedores del fabricante. Además de la planta de Figueruelas (España), el constructor tiene cuatro fábricas en Alemania, dos en el Reino Unido, una en Bélgica y otra en Polonia. Los 7.500 empleados de la planta de GM-Europa en Figueruelas (Zaragoza) siguen con preocupación e incertidumbre las negociaciones que se llevan a cabo en EEUU y Alemania, para garantizar la viabilidad económica de Opel, filial del hasta poco principal fabricante automovilístico del mundo, amenazado con una posible suspensión de pagos.