Los precios de consumo mantienen la tendencia bajista de los últimos meses y ya han caído en un año el 0,8 por ciento, y aunque los analistas descartan que vaya a haber deflación advierten de que el abaratamiento de la cesta de la compra será de un punto o más en los meses de verano. El Instituto Nacional de Estadística situó ayer en el -0,8% el Índice de Precios de Consumo Armonizado en mayo, la tercera tasa interanual negativa y consecutiva de toda la historia de este indicador, que empezó a elaborarse en 1997. El efecto base del petróleo sigue siendo la causa principal de que la inflación se encuentre en registros negativos.